Motortec no es solo una cita en el calendario; es el momento en el que la posventa española reivindica su importancia económica y social. A través de las voces de algunos de sus principales protagonistas, analizamos por qué la feria -cuya próxima edición se celebrará del 7 al 10 de abril de 2027- sigue siendo el epicentro donde se construye el futuro del sector, se consolida la reputación de las empresas y se estrechan los lazos de toda la cadena de valor.
Para Josep Bosch, presidente de AD Parts, la presencia en la feria es una declaración de intenciones y una muestra del vigor del propio mercado. Tras un periodo de ausencia, el grupo regresó en 2022 con la visión de “mostrar que el sector estaba vivo y que pilotábamos un movimiento para dar soporte a la actividad, desde la reparación hasta la distribución”.
Lo hacían en un momento que Bosch consideraba importante para reafirmar el papel de la posventa: “Cuando volvimos había un sentimiento de que este negocio y que el sector del automóvil iba a menos. Y quisimos mostrar que no, que este mercado estaba vivo, y lo hicimos con una presencia muy importante no solo para dar visibilidad a la distribución, sino para transmitir una imagen de fortaleza del negocio. Yo vengo de una época en la que éramos los del recambio pirata, como si estuviéramos en una actividad fraudulenta, y hemos demostrado que la distribución tiene una gran fuerza”.
En su análisis, destaca que la feria es una herramienta de largo recorrido: “Esto es como la publicidad: o estás presente de manera continuada o pierdes la inversión que has hecho. Por eso hemos vuelto, porque es importante que la gente nos considere y que quede demostrada la vitalidad de la distribución, que es mucha”. Bosch es tajante sobre la importancia de la unión: “Cuantos más seamos en Motortec, mejor nos irá a todos; al final, lo que hacemos es demostrar la fortaleza de lo que somos”.
Visibilidad, servicios y orgullo de pertenencia
Desde el lado de los proveedores, Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Sernauto -es también presidente del comité organizador del propio certamen-, no duda en calificar a Motortec como “nuestra feria”. Con ello destaca su papel como “principal punto de encuentro de todos los que formamos parte de este sector”, un elemento que considera “clave” para forjar “ese sentimiento de pertenencia y esa unidad de acción de los que tan orgullosos nos sentimos todos los eslabones de la cadena de valor del aftermarket español”.
“Como proveedores”, recalca, “nos permite fortalecer nuestra imagen de marca, fidelizar la relación con nuestros clientes, reforzar el compromiso con nuestros ‘partners’ y seguir fortaleciendo ese círculo virtuoso que formamos fabricantes, distribuidores, talleres y las asociaciones que nos representan”.
Más allá de su dimensión institucional, Tesier valora lo que la feria aporta a Brembo España, compañía de la que es director general y que es un fijo en el certamen: “Motortec es un revulsivo para las empresas que participamos en ella. Tenemos la oportunidad de seguir afianzando nuestra forma de entender la relación con nuestros ‘partners’, a la vez que acercamos a todos los visitantes de la feria las últimas novedades en nuestros sistemas de freno, reforzando nuestro compromiso con la innovación y mostrando que nuestros productos están a la vanguardia de la tecnología, fortaleciendo así nuestro liderazgo en los mercados”.
Lluís Tarrés, director general de Serca, incide en que la “visibilidad” es el “activo principal” de la feria, pero va un paso más allá al hablar de la evolución del modelo de negocio: “Motortec te permite enseñarle al mercado lo que quieres enseñar. En nuestro caso, que no solo somos un grupo de compra, sino que tenemos formación, soporte técnico y mucho más recorrido”. Para Tarrés, el stand se ha convertido en un “punto de encuentro y de descubrimiento de cosas que hace el grupo y que a veces no tenemos ocasión de enseñar en el día a día”.
El director general de Serca destaca el valor emocional y profesional de la cita: “Participamos porque creemos que tenemos que estar donde está el sector. Ya no somos el hermano pobre de la automoción; cualquier persona externa miraría las rentabilidades de este sector y querría estar aquí”. Eso sí, no obvia que el cambio de posicionamiento del certamen, que prioriza la presencia del taller en los pasillos, les ha obligado a modificar su estrategia: “Hemos pedido salir de los pabellones de la distribución porque nuestro sitio en la feria debe ser donde está el taller, para proporcionarle esa ‘felicidad laboral’ a través de nuestros servicios”.
La unidad como estrategia compartida
Desde Ancera, la visión es de cohesión y defensa de intereses. Nines García de la Fuente, presidenta de la patronal de los distribuidores, define la feria como una palanca clave: “Motortec permite, en un mismo espacio y en muy poco tiempo, concentrar a los principales actores y generar contactos de alto valor de forma muy eficiente”. Para la directiva, es vital para “tomar el pulso a las tendencias y fortalecer relaciones clave, proyectando una imagen cohesionada y sólida del sector ante las instituciones”.
Complementando esta visión, Carlos Martín, secretario general de Ancera y de sus asociaciones satélite, como AERVI y OPEN, incide en el peso estratégico: “Es el momento en el que la posventa se muestra unida, fuerte y relevante. Permite trasladar a la sociedad nuestro peso económico y social”. Martín considera que “exponer no es solo estar: es reforzar la reputación, activar el marketing y posicionarse como referente. En Motortec se acelera todo: visibilidad, relaciones y negocio”.
Roberto Aldea, presidente de Grupo Cartés, vicepresidente de Ancera y miembro del comité organizador, ve la feria como el “banco de pruebas perfecto” para el sector: “Es el punto de encuentro con el ecosistema. Tener unos días para centrar a los equipos en un sector tan relevante nos ayuda a enfocarnos y a medir qué está pasando, quién está dónde y por qué”. Para Aldea, la feria también tiene una función expositiva insustituible: “Es un altavoz y un micrófono maravilloso. El cliente viene y te cuenta cosas que no te dice en el día a día; de esas críticas constructivas tomamos nota para mejorar”.
Con esa experiencia bajo el brazo -su empresa es un clásico en la feria desde sus inicios-, Aldea anima a las empresas a participar, pero con una estrategia muy bien definida: “Si vienes, te vas a llevar la sorpresa de que sales mejor, siempre. Aquí están todos: competidores, proveedores, clientes y prensa. No hay mejor lugar concentrado en menos tiempo para validar tus proyectos”.
Formación, talento y futuro
El cierre del círculo lo ponen las asociaciones de talleres y la formación. Miguel Pérez Carballo, presidente de Cetraa, destaca que para el taller es un espacio imprescindible para “tomar el pulso a la evolución tecnológica del vehículo y a las nuevas tendencias en gestión y digitalización”. Además, subraya su papel en la “atracción de talento joven, conectando formación y empresa en un momento de falta de profesionales”.
En una línea similar, Óscar Bas, secretario general de Adine, recalca la importancia de la visibilidad y el contenido: “Es fundamental estar para darte visibilidad y estar con tus clientes. Nosotros apostamos por dar contenido, con mesas redondas y ponencias que aporten valor al visitante”.
Por su parte, Pablo Reyes, presidente de la Fundación Comforp, otorga a Motortec la máxima calificación: “Si no existiese, habría que inventarla. Para el mundo de la formación es el nexo con la realidad del mercado”. Reyes concluye que “ir a Motortec es ponerse al día con tecnologías que a veces no tenemos en los centros; es un área de intercambio y conexión vital para que el sector siga creciendo”.



