Asema lamenta además la falta de entendimiento entre el Gobierno central y la Administración balear desde el inicio de esta crisis. Una situación vivida en prácticamente todo el territorio nacional ya que, tal y como informábamos hace ya varias semanas en La Comunidad del Taller, al desconcierto acerca de si se podía o no abrir -no fue hasta el jueves 19 de marzo cuando Industria respondió con claridad a la pregunta- se sumaba sobre todo al principio la falta de un criterio común que rigiera de forma unánime la actividad del sector.
Conscientes, como decía a este medio el presidente de Asema, Joan Crespí, de que “es el momento de arrimar el hombro”, la patronal balear ha decidido dejar de cobrar las cuotas a sus asociados: «Un pequeño gesto», reconoce, con el que quieren también lanzar un mensaje de apoyo a unos empresarios por cuyos intereses no dejan de trabajar durante este estado de alarma: “Seguimos en contacto con las Administraciones y recibiendo de forma continua las llamadas de nuestros asociados, a quienes tratamos de dar respuesta de la manera más rápida y eficaz posible. Es un momento muy complicado para todos, por eso ahora más que nunca debemos hacer que se sientan respaldados”.
En relación a la situación que viven los talleres, Crespí lo tiene claro: “El Gobierno permite que los talleres abran, pero dadas las circunstancias es insostenible hacerlo. Existe falta de suministros -los recambistas que ofrecen servicios mínimos a menudo no cuentan con el material que se les requiere- y el confinamiento produce una ausencia total y evidente de visitas al taller. Teniendo en cuenta que la salud es lo primero, esperamos que esta situación termine lo antes posible. De no ser así, la situación, que ya de por sí va a ser muy complicada, podría ser irreversible para un sector formado por micropymes con unos costes fijos difíciles de soportar”.
La carta al consejero
Ya el día 26 de marzo Asema se ponía en contacto con el consejero de Modelo Económico, Turismo y Comercio en Baleares, Iago Negueruela, para informarle de cuál era la situación que atravesaban los talleres en la comunidad. «El 95% de los trabajos que reciben los talleres son a clientes particulares y estos trabajos se han visto reducidos en un 100% debido al estado de alarma», aseguran en la carta, tratando de sensibilizar al consejero.
Por tanto, aseguran en la misiva, se ven en la obligación de solicitar «que los talleres puedan acogerse al estado de fuerza mayor» y la «suspensión del recibo de autónomos mientras dure este estado de situación excepcional». Informaban además que todos los talleres de la comunidad estarán disponibles para servicios mínimos o de primera necesidad».
Por el momento no han recibido respuesta alguna del consejero Negueruela…


