El sector de la automoción se ha unido para pedir un plan de choque al Gobierno mediante un comunicado conjunto. Y es que, según afirman, este sector ha sido y es uno de los más afectados económicamente por la pandemia.
Las asociaciones firmantes son AELR, AER, Aedra, Ancera, Anesdor, ANFAC, Ascabús, Asfares, ASNEF, Cetraa, Conepa, Faconauto, Feneval, Ganvam, Sernauto y Sigrauto. Concretamente, solicitan las siguientes cuestiones:
- Medidas de impulso a la demanda que ayuden a la recuperación global del mercado y sus servicios, que promuevan la renovación del parque con todas las nuevas tecnologías disponibles e impulsen el cumplimiento de los objetivos medioambientales del sector.
- Medidas para mejorar la liquidez de las empresas, en especial las de menor tamaño y riesgo financiero.
- Medidas fiscales para reactivar el mercado.
- Medidas de flexibilidad laboral.
- Medidas para el impulso de la inversión y de la industria 4.0.
En definitiva, abogan por un paquete que permita la recuperación paulatina del sector y aborde «todos los aspectos relevantes para la industria y el sector de la automoción, de tal manera que se garantice, en la medida de lo posible dentro de la grave crisis que atraviesa España, la competitividad y viabilidad futura de todas las empresas y componentes de la cadena de valor de este sector», en sus palabras.
Y para reforzar la necesidad de su solicitud, ofrecen datos concretos sobre la situación actual. Datos que demuestran la imperiosidad de las medidas que solicitan:
- La limitación a servicios mínimos esenciales de talleres y actividades afines ha provocado una caída del 95% en su facturación.
- El cierre total de la actividad comercial en concesionarios y compraventas ya ha provocado un desplome del 69% en las matriculaciones de marzo, caída que se hará aún más profunda en abril, donde ya se están registrando bajadas diarias del 90%.
- La temporada turística se da prácticamente por perdida a causa de la incertidumbre, teniendo esto un impacto devastador en los alquiladores.
- La cadena de valor industrial está paralizada en toda su extensión desde el pasado 16 de marzo, por la situación de grave crisis sanitaria en España y en Europa, donde también están paradas fábricas y ventas. En el supuesto de que las fábricas españolas arrancaran de manera paulatina a partir del mes de abril, serán necesarios meses para volver a plena producción.
- Al menos unos 350.000 empleados del sector han tenido que acogerse a ERTES para paliar el impacto negativo de la parada de actividad.



