El año comenzó con cierta incertidumbre para el negocio de la distribución de recambios, pero los fantasmas se han ido disipando a medida que ha avanzado el ejercicio. Y es que según el último informe de actividad elaborado por Ancera, el sector de la distribución ha crecido más de un 8% en el tercer trimestre, superando ampliamente las previsiones de las empresas y de la propia patronal, que estimaban un repunte del 4,9% para el periodo julio-septiembre. Estos números mejoran también a los registrados en ese mismo periodo en el segmento de vehículo industrial.
Este crecimiento de la actividad del 8%, al menos en lo que a euros se refiere -la rentabilidad ya es otra cosa-, expone bien a las claras la tendencia positiva de la que estamos hablando, ya que el incremento de la facturación fue del 3,3% en el primer trimestre y del 7,7% en el segundo. Y todo ello en un contexto en el que la inflación ya no tiene tanto impacto en las tarifas, como explica la propia presidenta de la patronal, Nines García de la Fuente: «Aunque según cifras del INE, el aumento de los precios ha sido uno de los principales impulsores del crecimiento, podemos hablar de cierta desaceleración en la inflación del recambio, dado que el IPC de los recambios apenas subió un 0,2% en lo que llevamos de año».
Con estos datos en la mano, Ancera ha confirmado un crecimiento acumulado del 6,3% en lo que va de año en comparación con el mismo periodo de 2023. Asimismo, estima cerrar 2024 con un crecimiento del 5% después de un último trimestre que se prevé más plano: «Esperamos concluir el año 2024 con un crecimiento que supera las expectativas de crecimiento económico general del país, lo que es sin duda un dato alentador», expresa García de la Fuente. La patronal espera que estas buenas sensaciones se extiendan también en 2025 para concluir dicho ejercicio con un repunte del 4%.
No todo el monte es orégano
Ancera espera que el sector de la distribución de recambios crezca un 5% a cierre de 2024 y un 4% en 2025.
El hecho de que la facturación avance a buen ritmo no quiere decir que el sector de la distribución no tenga que enfrentar importantes desafíos, principalmente en el ámbito de los márgenes. Porque ingresar más no siempre significa ganar más dinero, como nos recuerda a menudo la propia distribución -«tengo que vender más para ganar lo mismo» es uno de los mantras más escuchados en los últimos tiempos…-.
Y de ello habla Carlos Martín, secretario general de la patronal: «Los distribuidores continúan señalando retos como la gestión de los márgenes, el control de los costes y la mejora de los procesos, así como la disponibilidad en el suministro. Lidiar con la incertidumbre político-económica o la gestión de la excesiva normativa son cuestiones que mantienen alerta a nuestros socios, quienes mantienen las previsiones de crecimiento en sus negocios”.



