Cerca de doscientos profesionales de la posventa se han dado cita el 23 de noviembre en el hotel Hyatt Regency Tower de Barcelona para celebrar la 9ª Jornada de la Distribución en Cataluña, organizada por CIRA. Una cita que ha servido para conocer la situación real del sector, pero también para ofrecer respuestas a los desafíos que presentan la digitalización, la transformación tecnológica o la inteligencia artificial.
El congreso de CIRA se ha convertido ya en cita imprescindible, y de ahí la alta asistencia de proveedores, distribuidores y asociaciones nacionales, representadas estas últimas por Nines García de la Fuente y Carlos Martín (Ancera), David Bassas y Begoña Llamazares (Sernauto), Mario Pinilla (Cetraa) y Ana Ávila (Conepa). Junto a ellos, Celso Besolí y Domingo Comas, de las asociaciones Fecatra y Gremi d’Automoció de Catalunya, respectivamente, encabezaban la delegación catalana.
“La concentración está yendo muy rápido”
Juan José Rodríguez, presidente de la patronal, abría la jornada destacando la importancia de “generar debate para el futuro” -y lo harían con ponencias sobre neuromárketing e inteligencia artificial-, pero también de saber dónde estamos. Y precisamente para eso, para conocer el punto de partida, la patronal celebraba una mesa redonda replicando el formato de su programa radiofónico, Vermuts CIRA, con la participación del propio Rodríguez, pero también de Begoña Llamazares (Sernauto), Mario Pinilla (Cetraa) y Ana Ávila (Conepa). Sobre la mesa, temas como la concentración, el relevo generacional o el servicio.
“2023 está siendo un buen año, pero aunque se está facturando más no se están vendiendo más piezas”, comenzaba Rodríguez. “De hecho, vemos que el mercado se desacelera y que las empresas de distribución no tienen una percepción tan positiva de cara al próximo año”. Toca, por lo tanto, reconvertir los negocios e invertir en digitalización y en la mejora de la metodología de trabajo para ganar en eficiencia, algo que no todos están haciendo: “La distribución está poco a poco cambiando sus procesos, pero todavía hay recambistas que siguen sin invertir y que no son productivos; hay mucho que hacer en materia de stocks, compras, gestión…”.
El presidente de CIRA ponía también el foco en el relevo generacional, algo que preocupa, y mucho, al sector: “Está costando mucho que haya un relevo en las empresas familiares. Y la concentración tampoco ayuda, porque hay empresas que se están vendiendo y las segundas generaciones se están quedando, pero como empleados. Y esto está yendo muy rápido…”.

“Debemos impulsar la colaboración”
La concentración no sólo afecta a la distribución, sino también a los proveedores, y Begoña Llamazares tomaba la palabra en representación de Sernauto: “Estamos en una industria muy globalizada y la concentración es un proceso que se está dando tanto a nivel nacional como internacional. Y también se está produciendo entre los proveedores”. E irá a más tanto a un lado como al otro…
Para Llamazares, si algo caracteriza a nuestro sector es la fluidez y la cooperación entre empresas dentro de la cadena de valor de la posventa, lo que permite ofrecer un alto nivel de servicio incluso en momentos de grandes tensiones: “Tenemos una cadena muy eficiente, con unas relaciones muy fuertes que han permitido que el sector de recambio haya funcionado perfectamente en momentos tan complicados como en la pandemia”. Pero a pesar de ello, faltan cosas por hacer: “Es cierto que hay una fuerte colaboración, pero se podría impulsar aún más mediante la difusión de información dentro de la propia cadena para que todos podamos aplicar esos conocimientos, por ejemplo, en materia de sostenibilidad”.
“Estamos en un momento bueno”
Faltaba escuchar a los talleres, y el encargado de abrir la veda sería Mario Pinilla, de Cetraa, quien recogía el guante para dar su respuesta a una de las preguntas históricas de la distribución: ¿Necesita el taller la pieza con tanta urgencia? Su respuesta, como era de esperar, era afirmativa: “El coche es imprescindible para el día a día de los usuarios: lo necesitan para ir a trabajar, para llevar los niños al colegio… y hay una presión enorme en el taller para que reparemos lo antes posible. Cuando te dejan el coche en el taller el cliente lo quiere listo para ayer. Y tiene que haber fluidez en toda la cadena para que podamos ofrecer ese servicio”.
Preguntado sobre la posibilidad de programar las operaciones y, por lo tanto, los pedidos, Pinilla se mostraba escéptico: “Se pueden programar las reparaciones de carrocería que te entran a través de la aseguradora, pero no todo lo demás. Hay muchas operaciones que no son programables porque por norma general el cliente acude al taller cuando se ha quedado tirado en la carretera o porque se le ha encendido una luz en el cuadro de instrumentos. Y nada de esto se puede prever”.
El cliente exige inmediatez… y la distribución está a la altura para dar servicio a los talleres: “La distribución está haciendo muy buen trabajo, está al lado del taller. Y tiene un gran stock de recambios que nos permite trabajar con fluidez en el día a día. Estamos en un momento bueno”.

“Tenemos que estar todos”
La tertulia concluiría con la participación de David Moneo, director de Ifema Movilidad, quien subió a la palestra para presentar la próxima edición de Motortec, prevista para 2025. Una edición que contará con un pabellón más que en 2022 y un total de 100.000 metros cuadrados de superficie, 15.000 m2 más.
La apuesta de Ifema pasa por internacionalizar el certamen para competir con ferias de mayor calado, como Autopromotec, y por abrir la puerta a otros sectores para ofrecer una visión global del sector, como los neumáticos, el vehículo industrial o la carrocería. “Tenemos que estar todos y estamos trabajando para que la feria sea más atractiva no sólo para el taller, que es la base de este sector, sino también para los distribuidores y los proveedores”.

