La situación de los distribuidores es buena, al menos en lo que a facturación se refiere. Así lo pone de manifiesto el estudio de actividad del sector del primer semestre elaborado por Ancera, que apunta a un crecimiento superior incluso al previsto inicialmente. El aumento de precios, sin embargo, invita a tomar estos datos con cautela…
Según los distribuidores que participan en este estudio, el segundo trimestre del año ha cerrado con un crecimiento en facturación del 11% respecto al mismo periodo de 2022, es decir, un 3% más que lo esperado por estas mismas empresas tras la primera oleada publicada en abril -leer noticia-. Esta mejora de la previsión hace que el primer semestre cierre para la distribución con un crecimiento del 13% en euros, un 5% por encima de la estimación del propio sector. En cualquier caso, y como reconoce la propia presidenta de la patronal, Nines García de la Fuente, «la inflación influye directamente en este crecimiento», por lo que debemos tomar estos datos con cierta perspectiva.
Y es que la realidad es que el sector crece, pero no al ritmo que marcan los datos de facturación, como explicaban a AUTOPOS los seis expertos que participaban recientemente en la mesa redonda organizada por esta casa y que puedes leer en el número 102 de la revista –y en este enlace-: David Bassas (Niterra), Gerard Alcalà (Serca), Fernando Riesco (Dipart), Chema Rodríguez (Recalvi), Javier Jiménez (Pemebla) y la propia Nines García de la Fuente. De su visión extraemos una imagen mucho más realista de la situación: «Yo creo que la euforia que tenemos ahora es irreal», señalaba Chema Rodríguez, mientras que David Bassas apuntaba a que «estamos viviendo una especie de burbuja que no sabemos cuándo va a pincharse”. Prudencia, pero en un entorno positivo tanto para fabricantes como para distribuidores.
En este contexto, los recambistas encuestados esperan que 2023 cierre con un crecimiento de facturación del 8%, lo que dibuja una segunda mitad del año algo más moderada -el incremento previsto para el tercer trimestre es del 5%-.
«Somos un sector cauto y aplicado»
Para la presidenta de Ancera, Nines García de la Fuente, los datos de este segundo estudio del año “reflejan el buen trabajo que se está desarrollando desde el sector en general y la distribución en particular. Siendo conscientes, como apuntamos desde inicio de año, que la inflación influye directamente en este crecimiento. En todo caso, más de un 95% de los recambistas participantes han declarado crecer y el mismo porcentaje prevé hacerlo en lo que resta de ejercicio. Es cierto que con un objetivo de crecimiento más moderado: en torno a un 5% para el segundo semestre y un 8% en el cómputo global de 2023. Como se ha reflejado en estudios anteriores, somos un sector cauto y aplicado”.
Por su parte, Carlos Martín, secretario general, añade que “los desafíos que enfrenta el sector son, en cierto modo, responsables de esa actitud prudente. Rentabilidad, suministro y logística, falta de profesionales cualificados, movilidad y parque circulante, fidelización, macroeconomía o las nuevas líneas de producto son algunas de las principales preocupaciones de los recambistas para este 2023. Todo ello sumado a un año clave en materia normativa, hacen del 2023 un ejercicio a afrontar con mesura y previsión”.



