Ancera y Sernauto han dado a conocer los resultados del Observatorio del Estado de la Opinión de los Profesionales de la Posventa correspondientes al tercer trimestre del año, elaborado en colaboración con GiPA. Según el estudio, la facturación tanto de fabricantes como de distribuidores de recambios ha crecido respecto al mismo periodo de 2025.
En concreto, la facturación de los fabricantes cerró el tercer trimestre con un incremento del 2,8 %, mientras que, en el caso de los distribuidores, el crecimiento alcanzó el 9,7 %. Un avance que se espera que se mantenga hasta finales de 2025, con una previsión de crecimiento del 3,4 % para los fabricantes y del 6,3 % para la distribución. En términos anuales, los fabricantes prevén cerrar 2025 con un aumento del 4,5 % respecto a 2024, mientras que los distribuidores casi duplican esa previsión, situándola en el 8 %.
Para Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Ancera, la patronal que agrupa a los proveedores de componentes de automoción, estos datos evidencian la “capacidad de adaptación de la posventa en un entorno especialmente exigente para la industria”. Así lo señaló en referencia a los múltiples retos a los que se enfrenta la automoción europea, como los aranceles impulsados por la administración Trump, la electrificación o el desembarco de las marcas chinas. Un contexto en el que, según Tesier, “resulta clave seguir impulsando un mantenimiento responsable y la renovación progresiva del parque móvil, así como fortalecer la colaboración público-privada para acompañar la transformación del sector y avanzar hacia una movilidad más segura, conectada y sostenible”.
Por su parte, Nines García de la Fuente, presidenta de Ancera, puso en valor al sector de la distribución de recambios, que ha “demostrado su fortaleza incluso en un contexto marcado por la incertidumbre económica y los retos operativos”. Para la máxima representante de los recambistas, el crecimiento sostenido de la facturación es el resultado de “la profesionalidad de quienes formamos parte del sector y del trabajo constante de nuestras compañías y equipos, siempre comprometidos con la mejora continua”. Además, añadió que “la productividad empresarial sigue aumentando año a año, a pesar de los índices de absentismo a los que nos enfrentamos y sobre los que seguimos trabajando”.
En cuanto a los retos futuros que marcarán la agenda del sector de la posventa, los fabricantes señalan la optimización de inventarios, las estrategias de crecimiento y la adaptación y resiliencia como las principales preocupaciones. En el caso de los distribuidores, los mayores desafíos se concentran en los retos operativos, como la gestión financiera y de stocks, así como en la digitalización.



