El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha vuelto a pronunciarse sobre el acceso al dato de los vehículos por parte de los reparadores del sector independiente. Si bien hace unas semanas declaraba “ilegal” el sistema de seguridad de Fiat Chrysler (Stellantis) por impedir al taller acceder a los datos necesarios de los vehículos para su reparación y mantenimiento, ahora ha emitido una sentencia en la que obliga a los fabricantes a facilitar a los talleres y distribuidores de recambio la información necesaria de las piezas que pueden sustituirse en los vehículos que fabrican.
Los fabricantes deben dar “toda la información sobre la reparación y el mantenimiento de los vehículos» en un formato que permita su «explotación electrónica directa». Así lo ha señalado el TJUE.
Asimismo, el tribunal obliga a los fabricantes a crear una base de datos que incluya información de las piezas que puedan ser sustituidas en los vehículos por otras de recambio. Una información que debería poderse buscar a partir de criterios como la potencia del motor, el tipo de acabado del vehículo o “el número de identificación”.
En este último término incide el TJUE. Como explica, el número de identificación no tiene información personal, pero sí que se convierten en un dato personal, ya que cuando alguien tiene acceso a él “dispone de medios que le permiten identificar al titular del vehículo, siempre que se trate de una persona física”. De esta manera este «número de identificación» se convierte en un criterio compatible con el Reglamento General de Protección de Datos.
Scania, la siguiente perjudicada por la Ley de Datos
Tras la sentencia citada anteriormente contra Fiat Chrysler, ahora es Scania la que sale perjudicada. Ha sido una asociación alemana de recambios la que se ha quejado de que «ni la forma ni el contenido de la información facilitada a sus miembros por parte del fabricante de camiones Scania cumplen correctamente con la normativa».


