La noche del 29 de octubre, mientras la DANA azotaba la Comunidad Valenciana con una virulencia inusitada, las instalaciones de GS Autobat (Grupo Silvestre) en el polígono industrial de Paiporta se convirtieron en un refugio de emergencia que salvó la vida de cinco personas, incluida Aurora, una bebé de tan solo un mes.
La historia, que salió a la luz tras ser compartida por los propios implicados a través de diversos medios de comunicación, refleja cómo un lugar destinado al trabajo se transformó en un punto clave de esperanza y salvación en medio del caos.
Una familia atrapada por la riada
Todo comenzó cuando el coche en el que viajaban Aurora, su madre y su abuela fue alcanzado por la crecida de agua. En medio de la noche, con las calles anegadas y la situación empeorando, se vieron obligadas a abandonar el vehículo. La fuerza de la corriente complicaba cualquier intento de encontrar un lugar seguro.
Fue entonces cuando Azahara, una vecina de Paiporta, junto con otros rescatistas improvisados, acudió en su ayuda. Guiaron a la familia hasta las instalaciones de GS Autobat, donde encontraron refugio temporal.
Soluciones improvisadas para salvar vidas
Una vez en la nave, y dada la precariedad de la situación, Aurora fue colocada en una maleta que se encontraba en las oficinas. La idea era utilizarla como flotador si el agua seguía subiendo. Además, para proteger a la pequeña del frío, se empleó ropa de trabajo de los empleados de la empresa.
Las cinco personas se mantuvieron en la planta superior de la nave durante horas, hasta que la Guardia Civil logró localizarlas y evacuar a la familia de manera segura.
La visita de agradecimiento
Días después del incidente, Azahara regresó a las instalaciones de GS Autobat para agradecer la ayuda y explicar los detalles de aquella noche. A pesar de los pequeños daños causados durante la búsqueda de refugio, desde la empresa recalcaron que lo realmente importante fue haber podido ofrecer un espacio seguro en un momento tan crítico.
Un símbolo de esperanza en tiempos difíciles
Desde GS Autobat, empresa perteneciente al Grupo Silvestre, se destacó el orgullo de haber contribuido, aunque de forma involuntaria, a proteger la vida de Aurora y su familia. «Aurora se ha convertido en un símbolo de esperanza y solidaridad en medio de la adversidad», señalaron desde la compañía.



