El mercado mundial de vehículos nuevos apenas crecerá en 2026, pero la situación será muy diferente para la posventa. Mientras las ventas globales de automóviles aumentarán un 1,6%, hasta los 88,72 millones de unidades, el aftermarket crecerá un 5,7%, según las previsiones de Frost & Sullivan.
La consultora estima que el mercado mundial de recambios y accesorios alcanzará este año los 541.860 millones de dólares, frente a los 512.420 millones de 2025. La diferencia entre ambas evoluciones refleja una tendencia que beneficia directamente a la cadena de valor de la reparación. Eso sí, el crecimiento será mucho menor en los mercados más maduros. Según Frost & Sullivan, España crecerá algo más del 3%, al igual que Alemania, mientras que Francia e Italia estará entre el 2 y el 3%. Mayor será el repunte en Reino Unido, de en torno al 4%.
Hay que tener en cuenta, además, que estas cifras se refieren exclusivamente a piezas y accesorios y están calculadas a partir del fabricante. El estudio no incluye, por tanto, los ingresos generados por los servicios de reparación y mantenimiento, por lo que la dimensión económica total de la posventa será todavía mayor.
Para Frost & Sullivan, la explicación no está en un nuevo ciclo de ventas de automóviles, sino en la evolución del parque. La consultora señala que el crecimiento de la posventa está impulsado fundamentalmente por el envejecimiento estructural del parque y por una mayor permanencia de estos en circulación -En España, sin ir más lejos, la edad de achatarramiento ya está por encima de veinte años-.
Más coches… y más viejos
El parque mundial de vehículos ligeros pasará de 1.550 millones de unidades en 2025 a 1.580 millones en 2026, según las previsiones recogidas en el informe. Pero Frost & Sullivan considera que el tamaño del parque no es el único elemento relevante. Y es que la antigüedad de los vehículos se ha convertido en uno de los principales motores de la demanda de posventa. El estudio sitúa la edad media del parque mundial de vehículos ligeros entre 12 y 13 años, mientras que en los principales mercados la tendencia al envejecimiento continúa consolidándose (en España estamos ya rondando los 15).

La dificultad para acceder a vehículos nuevos debido a los precios y a la incertidumbre económica está contribuyendo a prolongar los ciclos de propiedad. Los consumidores conservan sus coches durante más tiempo y esa mayor permanencia genera una demanda sostenida de mantenimiento y reparación.
Frost & Sullivan considera, de hecho, que el envejecimiento del parque ha dejado de ser simplemente un factor favorable para convertirse en uno de los pilares estructurales del mercado. La consultora apunta también a la recuperación de reparaciones y operaciones de mantenimiento que habían sido aplazadas por los propietarios como otro elemento que contribuirá al crecimiento de la actividad.
El recambio independiente arrasa en Europa
El informe también confirma el enorme peso que mantiene el aftermarket independiente en Europa. Según Frost & Sullivan, el 75% del mercado europeo de posventa correspondía al negocio IAM en 2025, la mayor proporción entre las grandes regiones analizadas. Así, Europa se sitúa por delante de América Latina, con un 74% de cuota para el canal independiente, y de Norteamérica, donde el IAM representa el 70% del mercado.
Al mismo tiempo, Frost & Sullivan identifica una transformación progresiva de la relación entre los diferentes actores del mercado. La digitalización está modificando los canales de compra y el taller empieza a adquirir una importancia creciente como punto de contacto digital con el cliente y con los proveedores.
En el caso del comercio electrónico, este negocio también seguirá creciendo en 2026. Frost & Sullivan prevé que las ventas mundiales de productos de aftermarket a través del canal B2C alcancen los 75.280 millones de dólares, frente a los 69.700 millones registrados en 2025. Esto supondrá un incremento cercano al 8%, superior incluso al crecimiento previsto para el conjunto del mercado de recambios y accesorios.
Pero Frost & Sullivan no pone el foco únicamente en el comercio electrónico dirigido al consumidor. El estudio identifica también el crecimiento del ecommerce B2B como una de las tendencias más relevantes de 2026 y apunta a que los talleres están evolucionando hacia un nuevo papel como ‘escaparate digital’. La batalla, según la consultora, estará cada vez más relacionada con el control de la interfaz con el taller y el acceso al cliente.
El negocio no estará sólo en los coches viejos
El envejecimiento del parque será uno de los principales motores de crecimiento, pero Frost & Sullivan advierte de que las oportunidades de la posventa no estarán exclusivamente en los vehículos más antiguos. Las primeras generaciones de vehículos híbridos y eléctricos están empezando a salir del periodo de garantía y a llegar al mercado independiente. La consultora considera que existe una brecha entre el crecimiento de este parque y la preparación actual del aftermarket para atenderlo.
Las principales carencias se encuentran en ámbitos como la cobertura de piezas, las capacidades de diagnóstico y la formación de los técnicos. Precisamente ahí identifica Frost & Sullivan una de las oportunidades de negocio más importantes a corto plazo para toda la cadena de valor de la posventa.

La transformación también llegará de la mano de los ADAS. El estudio estima que más de cien millones de coches que circulan actualmente en Europa cuentan con algún nivel de equipamiento ADAS, lo que abre nuevas oportunidades relacionadas con la reparación y calibración de estos sistemas. Una reparación de carrocería, una intervención en el parabrisas o determinados trabajos en los bajos del vehículo pueden requerir comprobaciones o recalibraciones posteriores. La consultora considera la calibración y reparación de ADAS como una categoría de servicio de alto valor para los talleres capaces de asumir este tipo de trabajos.
A esta transformación se suma otro fenómeno que afectará progresivamente al mercado europeo: el crecimiento del parque de marcas chinas. El estudio identifica expresamente la expansión de las flotas de fabricantes chinos como una oportunidad para el aftermarket, debido a la aparición de nuevas necesidades de recambio, reparación y relaciones de suministro fuera de las redes tradicionales.
El gran mensaje del informe es que la posventa seguirá creciendo gracias al parque que ya existe, pero el mercado que tendrán que atender talleres y distribuidores será cada vez más diferente. Los vehículos envejecen, pero al mismo tiempo llegan eléctricos, ADAS y nuevas marcas. Y ahí estará buena parte de la transformación del aftermarket en los próximos años.



