La percepción es de que el sector pasa por un buen momento –Motortec ha sido el mejor termómetro para medir el grado de optimismo que se respira- y los datos así lo atestiguan. Según el Observatorio del Estado de la Opinión de los Profesionales de la Posventa correspondiente al cuarto trimestre de 2024 y, en consecuencia, al balance anual -elaborado por Ancera y Sernauto-, tanto los fabricantes como los distribuidores de recambios han experimentado un crecimiento interanual superior al 7% en su facturación.
Aunque el informe no entra en el análisis de la rentabilidad, ese 7% de incremento de la facturación en un periodo inflacionario mucho más estable que tras la pandemia -el IPC se situó en el 2,8% en 2024- habla de un buen estado de salud en toda la cadena de valor del recambio y en un consecuente aumento de la demanda por parte de los consumidores finales.
Un buen dato al que se llegaba gracias al acelerón del último trimestre del año, cuando los fabricantes se anotaron un crecimiento en la facturación superior al 8% respecto al mismo periodo de 2023, frente al 9% de incremento experimentado por la distribución.
¿Y 2025?
Los fabricantes y distribuidores consultados en la última oleada de 2024 preveían un crecimiento del 3% para el primer trimestre de este año -una estimación que podremos comparar más adelante con los datos reales-, aunque eran más optimistas de cara al total del ejercicio. Y es que los proveedores prevén cerrar el año con un crecimiento acumulado del 6% en el volumen de negocio, mientras que los distribuidores esperan hacerlo en el entorno del 5%.
Esto habla, por lo tanto, de un optimismo generalizado en un sector que espera aumentar su volumen de negocio a medida que avance el año después de un primer trimestre algo más plano, pero que esconde una lectura igual de positiva. Porque este crecimiento estimado del 3% entre enero y marzo se produciría esquivando el efecto Semana Santa, ya que en 2024 esta festividad cayó en marzo, mientras que este año se ha desplazado a abril. Es decir, el sector espera facturar más incluso sin los desplazamientos de Semana Santa, lo que refleja ese grado de optimismo del que venimos hablando desde el principio.
Por lo tanto, debemos esperar un segundo trimestre mucho más activo que enlazaría con un verano ya de por sí ‘movido’ de manera tradicional. Un buen año, en definitiva.
No todo es de color de rosa, lógicamente, y así lo refleja el estudio. ¿Lo más llamativo? El 9% de los fabricantes ha citado problemas de aumento de impagos o retrasos en los cobros en el cuarto trimestre de 2024, algo a lo que también aludían los distribuidores. A pesar de ello, la tendencia para el futuro se prevé a la baja, según las empresas consultadas.
Los protagonistas
Para Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Sernauto, los resultados de esta nueva edición del observatorio “muestran el dinamismo del mundo del recambio en un contexto aún de notable incertidumbre, y cómo los proveedores de automoción, ante el desafío de la transformación a la que se enfrenta la industria, apuestan por la innovación y por la sostenibilidad como señas de identidad que les permiten mantener su competitividad”.
Tesier señala la necesidad de “impulsar el mantenimiento responsable de los vehículos” y avanzar “en la renovación del parque”, así como en la importancia de “impulsar la colaboración público-privada para garantizar la sostenibilidad económica del sector, acelerar la descarbonización y asegurar una movilidad más segura, conectada y eficiente accesible para toda la ciudadanía”, algo en lo que Sernauto “seguirá insistiendo”.
“La distribución independiente de recambios ha demostrado, una vez más, su solidez y capacidad de evolución en un entorno complejo y en transformación constante”, añade la presidenta de Ancera, Nines García de la Fuente, quien valora positivamente unos datos “en absoluta sintonía con los estudios sobre la actividad del sector que realizamos internamente en nuestra organización”.
Para García de la Fuente, estos datos “nos consolidan como un motor esencial en la economía de la posventa y como un aliado estratégico para el mantenimiento y modernización del parque móvil español”. La presidenta de Ancera no obvia la existencia de desafíos “como la rentabilidad, la digitalización acelerada o la transición energética”, aunque apela a la fortaleza de la distribución para superarlos: “Contamos con una red capilar, cercanía con el cliente, agilidad comercial, un altísimo nivel de servicio y una capacidad logística que permite dar respuesta rápida y eficiente a las necesidades del mercado”.



