Una vez que la reestructuración de los concesionarios de Stellantis ha llegado a su fin, las asociaciones que integran a las redes de ventas de Peugeot y Opel han dado los primeros pasos para su integración en una única agrupación. Ambas partes, que ya han emitido un documento conjunto con los principios de esta unión, han invitado también a sumarse a las asociaciones de concesionarios de Fiat y Citroën con la intención de poner en marcha lo que sería la futura Agrupación de Concesionarios de Stellantis, como ha publicado La Tribuna de Automoción.
Un movimiento que tiene sentido toda vez que Stellantis ha avanzado hacia un modelo de distribución multimarca, lo que obligaría a los concesionarios a integrarse en distintas asociaciones para defender sus intereses ante el fabricante. De esta forma, y de prosperar la propuesta, la nueva asociación representaría los intereses de todos los vendedores de Citroën, Fiat, Peugeot y Opel, pero también de Abarth, Alfa Romeo, DS o Jeep, a las que se sumarán este año Lancia y Leapmotor (las redes de posventa, con contratos independientes, quedan fuera de estas agrupaciones).
Como consecuencia, un concesionario que comercialice varias de estas marcas en su zona de influencia, tendría que asociarse únicamente a una agruapción para defender sus intereses ante el fabricante, un paso lógico dentro del proceso de reestructuración iniciado por el grupo, que continuará con los futuros contratos de agencia (previstos para 2027).
Primeros pasos
A falta de conocer la respuesta de Fiat y Citroën, las asociaciones de Opel y Peugeot ya han iniciado conversaciones para avanzar hacia esta integración. De hecho, realizarán sus comunicaciones internas de forma común y han comenzado la coordinación de una serie de puntos operativos de interés para ambas redes de concesionarios.
Y todo ello con el «compromiso», dicen, de desarrollar una asociación que dé voz a ambas partes bajo una única Dirección. Tanto es así que la intención es nombrar un único director general que colabe con los secretarios, Juntas Directivas y Comités de las Asociaciones. Y ése es otro punto complejo de las negociaciones, ya que ninguna asociación marquista (ni sus representantes) querrán perder voz en la nueva estructura.
Esta decisión no es exclusiva de nuestro país, ya que las asociaciones europeas de Citroën y Peugeot ya han comenzado también a dar pasos en esa dirección.


