
“El nombre líquido de protección anticongelante, para laicos, puede no definir en su totalidad su función en la protección de un motor», declaraba Kaiser. Esto se debe a que el producto protege el sistema de refrigeración contra daños provocados por temperaturas negativas, pero no es su única función. Esto además, asegura que el líquido refrigerante tenga un punto de ebullición más alto, pero sobre todo que proteja los componentes contra la corrosión, además de contribuir también a la correcta lubricación de todas las partes móviles del sistema (en particular, el eje de la bomba de agua).
«De esta forma, incluso en vehículos que rara vez están sujetos a temperaturas negativas, siempre se debe utilizar un líquido anticongelante apropiado y de calidad en el sistema de refrigeración”, concluía David Kaiser.



