El fabricante alemán de lubricantes Liqui Moly da un nuevo paso en su estrategia deportiva al anunciar un acuerdo de larga duración con el equipo Black Falcon de Renania-Palatinado. A partir de la temporada 2026, la estructura pasará a competir bajo la denominación “Team LIQUI MOLY by Black Falcon”, iniciando una colaboración prevista hasta finales de 2030, con posibilidad de ampliación.
El proyecto contempla la participación en algunas de las competiciones más exigentes del calendario europeo, como el Campeonato de Resistencia de Nürburgring y la emblemática 24 Horas de Nürburgring, una de las pruebas más duras y prestigiosas del automovilismo internacional.
Cinco años para construir un proyecto común
La alianza nace de una afinidad estratégica entre ambas organizaciones. Desde Liqui Moly destacan la cultura de rendimiento y precisión técnica del equipo con sede en Meuspath, localidad ubicada en el entorno del Nürburgring, considerado uno de los circuitos más desafiantes del mundo.
Marco Esser, director de márketing de la compañía, subraya que Black Falcon representa “una búsqueda permanente de la excelencia” que encaja con la identidad de la marca. El historial deportivo del equipo, con múltiples victorias y podios tanto en el Nordschleife como en campeonatos internacionales de GT, refuerza esta apuesta conjunta.
Nürburgring, epicentro del proyecto
El trazado alemán será el eje central de la colaboración. Para Liqui Moly, el Nürburgring simboliza exigencia técnica extrema, resistencia mecánica y emoción, valores que la compañía quiere asociar a su nuevo posicionamiento bajo el lema “For the drivers”.
La presencia de la marca será visible tanto en competición como en las instalaciones del Black Falcon Competence Center, que se convertirá en una plataforma clave para actividades con clientes, formación técnica y eventos corporativos. Este espacio permitirá integrar la competición con la experiencia directa de socios y distribuidores.
Proyección internacional y nuevos estándares
Desde Black Falcon, su director ejecutivo Christoph Henkel destaca la dimensión global del acuerdo y el peso de Liqui Moly dentro del motorsport. La colaboración no solo busca resultados en pista, sino también elevar los estándares en áreas como desarrollo técnico, visibilidad internacional y relación con patrocinadores.
Con este movimiento, LIQUI MOLY refuerza su posicionamiento como actor relevante en el automovilismo de resistencia, apostando por un proyecto sólido y de largo recorrido que combinará rendimiento deportivo, activación de marca y proyección global durante al menos los próximos cinco años.



