
“Estamos intentando mejorar los indicadores continuamente. En agosto, mes de vacaciones por antonomasia, lo hemos logrado de una manera asombrosa. Una cifra de ventas superior en casi 10 millones de euros en comparación con el mismo período del año anterior que supone 20 por ciento de crecimiento”, explica Prost.
Pero es que el pasado mes de marzo ya estuvieron a punto de conseguir la misma cifra falta de 800.000 euros en ventas, época más proclive a alcanzar esa cifra que en pleno verano. «No estamos hablando tan solo de más ventas, sino claramente también de mayor cantidad de trabajo y mayor rendimiento. Porque, a fin de cuentas, había que registrar, producir, recoger y enviar pedidos adicionales”, explica Prost, y es que de los aproximadamente 800 trabajadores, casi un veinticinco por ciento estaba de vacaciones en agosto.
No obstante, es un dato que confirma la senda de crecimiento que vive Liqui Moly, de hecho, en los últimos ocho años su volumen de ventas ha crecido más allá del doble, y en comparación: la cifra de ventas en agosto de este año es mayor que la cifra anual de ventas de Liqui Moly hace 25 años.


