Esta normativa, aprobada el pasado 16 de marzo de 2021, tiene como objetivo garantizar la seguridad de un sector en el que unos 11.000 vehículos efectúan a diario numerosas operaciones de asistencia en carretera que entrañan un “alto grado” de peligrosidad, según apuntan desde el Ministerio del Interior.
Según explican desde la empresa Help Flash -dedicada la comercialización de un dispositivo de señalización luminoso-, el objetivo principal que busca este real decreto -cuya aprobación implica modificaciones en el Reglamento General de Vehículos, aprobado por el Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre, así como el Reglamento General de Circulación, aprobado por el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre- es reducir la elevada cifra de arrollamientos en las vías. Y es que muchos de estos atropellos se producen o bien cuando los servicios de asistencia se encuentran atendiendo un accidente o cuando los conductores salen para colocar los triángulos de emergencia para señalizar una avería o incidente en la carretera.
Por eso, con la aprobación de este reglamento se regulan las condiciones en las que realizan sus funciones los servicios de auxilio en la vía y cuya entrada en vigor “mejorará, la seguridad no sólo de miles de operarios de grúas sino también de todos los usuarios de las vías”, señalan desde la compañía.
De su ámbito de aplicación quedan excluidos los servicios de conservación y explotación de los titulares de las carreteras cuando deban realizar estas operaciones, así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas o los servicios de emergencias que realicen estos servicios con sus propios vehículos.
La jubilación de los triángulos de emergencia
El principal cambio que afectará tanto a los operarios de asistencia en carretera como a conductores es que la señalización de vehículo inmovilizado mediante dos triángulos colocados delante y detrás del mismo se sustituye por la colocación de un dispositivo luminoso de color amarillo que se pondrá en su parte más alta posible y que será obligatorio a partir del 1 de enero de 2026.
Esto significa, según Help Flash, “la jubilación definitiva de los triángulos de emergencia” y su reemplazo por las luces V-16, las cuales “se pueden colocar desde dentro del habitáculo, sin necesidad siquiera de quitarse el cinturón de seguridad; se activan de forma automática; al ser pequeñas, se adaptan a todo tipo de vehículos, incluso a las motocicletas; y, además, son aptas para personas con movilidad reducida”. Y es que, hasta la fecha, la legislación obligaba a emplear los triángulos para señalizar un vehículo detenido en la calzada; “un hecho que suponía un grave riesgo para la circulación y que ponía en peligro no sólo al conductor del vehículo averiado o accidentado, sino también a los demás usuarios”, afirma la empresa.
No obstante, a partir de la entrada en vigor de este reglamento, los triángulos podrán convivir con las luces V-16. Por tanto, los conductores que necesiten señalizar un automóvil detenido en la vía podrán elegir si prefieren colocar el triángulo o poner la baliza. Por lo menos hasta el próximo 1 de enero de 2026, cuando ya será obligatorio el uso de las luces de emergencia y, por ende, “los triángulos dejarán de existir”, tal y como afirman desde Help Flash.
Esta nueva señal garantiza su “máxima visibilidad” y comunicará su activación, desactivación y geoposicionamiento al Punto de Acceso Nacional en materia de Tráfico y Movilidad, lo que aportará “mayor seguridad”, según el Ministerio del Interior. La colocación de los triángulos conlleva tener que salir del vehículo para su colocación, con el riesgo que eso implica. “Entre 2018 y 2020, 42 personas fallecieron en vías interurbanas tras haber bajado del vehículo”, aseguran.
Además, el real decreto crea la señal V-27, un ‘triángulo virtual’ que se activará en el sistema de ‘a bordo’ del vehículo para advertir la presencia de un peligro próximo. Su incorporación al vehículo será voluntaria y solo en aquellos vehículos conectados por medios telemáticos con el Punto de Acceso Nacional en materia de Tráfico y Movilidad.
Operación de auxilio en carretera
Por su parte, como norma general, la operación de auxilio en carretera (reparación o retirada) deberá realizarse de la forma más segura posible para todos los usuarios de la vía, es decir, “nunca en el lado contiguo al flujo de tráfico, y los operarios deberán comunicar por medios telemáticos a la autoridad competente en materia de Tráfico el geoposicionamiento del vehículo detenido para su publicación en el Punto de Acceso Nacional en materia de Tráfico y Movilidad”, señala el citado ministerio.
Cuando así actúen, los vehículos de auxilio tendrán preferencia de paso y podrán estacionar en la vía pública para realizar la correspondiente operación. Los operarios encargados de la operación tendrán que contar con los conocimientos necesarios para realizarla y deberán usar los equipos de protección individual previstos en la normativa sectorial de aplicación.
Una legislación para salvar vidas
La actividad del auxilio en vías públicas supone numerosas actuaciones diarias peligrosas para los implicados en la operación y para el resto de los conductores, tal como lo recoge el propio decreto. Y es que, de acuerdo con cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, en España desde el año 2015 han muerto al menos 60 técnicos y operarios atendiendo la inmovilización previa de un vehículo. Y tan solo el año pasado, al menos 91 personas murieron tras ser arrolladas en carretera.



