La electrificación del automóvil arrancó hace años un camino sin retorno. Sin embargo, a la vista de que el mercado no está asumiendo el coche eléctrico al ritmo esperado, los grandes constructores están ajustando sus planes de electrificación marcados para 2030-2040. De los consorcios más relevantes, algunos mantienen sus metas originales, aunque con retrasos en proyectos y lanzamientos. Otros, en cambio, están reconsiderando sus estrategias a medio plazo.
Toyota, paso a paso
El gigante japonés revisó su estrategia al centrarse más en híbridos enchufables y pilas de combustible, combinando esta tecnología con su plan de lanzar al menos 10 modelos totalmente eléctricos para 2026, pero sin comprometerse a fechas específicas de electrificación total. Hay que tener en cuenta que esta marca, pionera en la hibridación del automóvil, Toyota siempre se ha mostrado reticente a considerar a los coches 100 % eléctricos como la solución definitiva para mejorar la sostenibilidad.
Cambios en los objetivos del Grupo Volkswagen
El Grupo Volkswagen, que apuntaba a ser 100% eléctrico en Europa para 2035, es uno de los que ha ajustado sus planes. En julio de 2024, anunció una inversión significativa en tecnologías de motores de combustión interna, además de posponer el lanzamiento del vehículo eléctrico Trinity a 2032. Volkswagen también estudia un modelo de acceso de 20.000 euros para 2027 y una mayor inversión en híbridos enchufables, mientras sigue adelante con la construcción de plantas de células de baterías en Europa.
Stellantis mantiene el objetivo de electrificación, pero ajusta inversiones
Stellantis ha reafirmado su meta de vender únicamente vehículos eléctricos en Europa para 2030, según su plan estratégico Dare Forward 2030. Este objetivo incluye alcanzar un 50% de entregas de VE en Estados Unidos para la misma fecha. Para ello, se comprometió a una inversión de 50.000 millones de euros, con la intención de alcanzar cinco millones de unidades vendidas anualmente. No obstante, debido a la ralentización de la demanda, Stellantis ha pausado algunas inversiones estratégicas, como las gigafactorías de baterías en Alemania e Italia, a través de su empresa conjunta Automotive Cells Company (ACC). Además, ha tomado medidas para reducir la producción de vehículos eléctricos en varias plantas, como en Fiat Italia y Stellantis Vigo.
El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, ha indicado que algunos proyectos de electrificación podrían cancelarse si la demanda sigue siendo insuficiente. A pesar de esto, el consorcio continúa firmando acuerdos tecnológicos, como los alcanzados con CATL, Ample y el CEA francés, y ha comenzado a operar sus instalaciones de ensamblaje de pilas en Madrid.
BMW alarga la transición
En 2019, la firma bávara llegó a despedir a su CEO, Harald Krüger, por no haber sabido -o querido- apostar decididamente por la electrificación. Desde entonces, empezó una carrera contrarreloj para alcanzar al resto de competidores, que le llevó a comprometerse a conseguir que el 50% de sus ventas globales fueran de vehículos eléctricos para 2030. Hoy, en cambio, señalan que la velocidad de la transición dependerá de la infraestructura de carga y las condiciones del mercado. De ahí que sea de las que haya incrementado su enfoque en híbridos enchufables para cubrir el periodo de transición que se está alargando.
Mercedes-Benz retrasa sus metas
Mercedes-Benz también ha revisado sus objetivos de electrificación. Originalmente, la compañía se comprometió a tener un 50% de sus ventas de vehículos electrificados para 2025 y ser 100% eléctrica en 2030, siempre y cuando las condiciones del mercado lo permitan. Sin embargo, en febrero de 2024, la compañía retrasó estas metas, proyectando que los VE representen hasta el 50% de sus ventas para 2030.
Ford, más hibridación y menos eléctrico puro
El fabricante americano había anunciado su compromiso de ser totalmente eléctrico en Europa para 2030. Sin embargo, en 2023 decidió ampliar su oferta de vehículos híbridos enchufables y retrasar algunos lanzamientos clave de modelos eléctricos. La empresa sigue comprometida con una inversión significativa en electrificación, pero ahora considera un enfoque más gradual para adaptarse a la demanda.
Renault y Nissan continúan apostando por la electrificación
Por su parte, Renault sigue adelante con su objetivo de ser 100% eléctrica en Europa para 2030, a la vez que se plantea alcanzar la neutralidad en emisiones en el mismo plazo. Nissan, en cambio, revisa sus compromisos sin dejar de lado la electrificación.
Volvo sigue creyendo en el eléctrico
La marca sueca, actualmente bajo el paraguas del gigante chino Geely, mantiene su objetivo de ser una marca 100% eléctrica para 2030, pero ha advertido sobre posibles ajustes dependiendo del ritmo del mercado y los avances en la infraestructura de carga. A pesar de ello, la compañía sigue adelante con el lanzamiento de nuevos modelos eléctricos y la expansión de su gama de productos sostenibles.



