“Hemos crecido tanto y en tan poco tiempo, que hemos llegado a un punto en que necesitamos adaptar la empresa a su nueva dimensión”. Luis Navarro, director general de EA Clima, introducía de esta manera los problemas felices -así se llaman aquellos que vienen como consecuencia del éxito de un negocio- que afronta su compañía y que sirven para entender la nueva dimensión del especialista en climatización y refrigeración motor.
Con una facturación superior a los diez millones de euros, EA Clima ha crecido más de un 80% durante los últimos cuatro años. Una realidad que se traduce en una nueva capacidad, mucho mayor, pero también en algunas necesidades que deben afrontar. Y en ello están…
Más espacio
Uno de los problemas más importantes que afrontan actualmente tiene que ver con el espacio. Y es que para seguir creciendo al ritmo que lo han hecho hasta ahora necesitan duplicar los metros disponibles.
Entre su sede central de Madrid y su delegación de Barcelona cuentan con más de 2.000 metros. Una capacidad suficiente hoy, pero no para seguir dando pasos en la línea de lo conseguido hasta ahora.
En este punto, aparecía la gran incógnita: invertir en unas instalaciones propias o externalizar el servicio logístico. No sin mucho análisis por el camino, han llegado a la solución óptima.
“Estudiamos comprar una nueva nave, con muchos más metros y lo último en tecnología, pero requería apalancar muchos recursos de la empresa en algo que no supone el foco principal de nuestro negocio. Comparamos esta alternativa con la búsqueda de un proveedor que diera respuesta a nuestras necesidades sin comprometer en absoluto la calidad en el servicio…”.
Y es lo que han hecho: “De este modo no comprometemos servicio actual ni el crecimiento futuro, y al mismo tiempo contamos con recursos financieros para acometer otros proyectos que responden al foco principal de nuestro negocio”.
Más financiación
Una necesidad de espacio que tiene que ver con una mayor inversión en stock disponible.
Y es que a la introducción en sus estanterías de la gama de térmico motor -radiadores, condensadores, etc.-, productos muy numerosos en referencias y de gran volumen, se suman sus propias previsiones de crecimiento: “En septiembre analizamos cuál sería nuestra previsión de compras para este año. Íbamos a cerrar el 2022 con un crecimiento de casi el 30%, así que valoramos si seguir ese camino”. Y lo hicieron: “Apostamos, porque creímos que aún había margen para seguir creciendo”.
Unas estimaciones optimistas que se han quedado cortas: “De enero a abril llevábamos un crecimiento mucho mayor del que estimamos, esa es una predicción que nunca te esperas… Así que hay muchas referencias que estamos reponiendo, incrementando por tanto las compras que hicimos basándonos en un escenario que ya era positivo”.
Buenas noticias, que sin embargo acarrean unas necesidades financieras que también deben afrontar. Así, para seguir con esta senda de crecimiento han invertido la mayor parte del beneficio del pasado ejercicio en producto y en mejora de procesos. Bendito problema…
Más tecnología
Y es que hablando de procesos, su nueva dimensión también les obliga a replantear numerosos procesos internos que en su día se diseñaron para un tamaño que hoy se les ha quedado corto. Otro problema feliz… pero que hay que resolver.
En este sentido, cobra especial importancia la renovación de su ERP -software de gestión-, así como la necesidad de implementar un CRM que les permita gestionar la información procedente de la relación que mantienen con centenares de clientes cada día.
Su tienda online, por la que pasan cerca de la mitad de las ventas -un éxito, teniendo en cuenta la carga técnica y la complejidad de los productos que manejan, sobre todo los relativos a climatización-, o la virtualización de sus stocks, que ahora son capaces de incorporar a los programas de gestión de sus clientes, son sin duda dos ejemplos de la apuesta que vienen haciendo en este sentido durante los últimos años.
Más adaptación
La nueva realidad que viven les exige más allá de los metros de almacén, la financiación o las tecnologías… tiene que ver también con un cambio en los procesos, la mentalidad y la forma de trabajar de las personas que conforman los equipos de la empresa.
Y es que ahora compiten al más alto nivel: “Después de mucho esfuerzo, trabajamos actualmente con muchos de los primeros espadas del sector: actores que te exigen el máximo, porque la competencia que tienen en la calle también es la más alta. Es una exigencia que tenemos que saber canalizar en interno, porque para nosotros es fundamental ser capaces de responder con la calidad que ellos esperan”.
Y lo están consiguiendo: “No cambiaría a mi equipo por nada del mundo”, concluía Luis Navarro: “Gracias al empuje de muchas de estas personas hemos llegado donde estamos”.


