“¿Qué forma de pago tenéis vosotros?”, pregunta el periodista. Después de arrancar con una pequeña carcajada, uno de los clandestinos, le contesta: “Nosotros en metálico, porque…”. Por las manos de estos pseudoprofesionales pasan ya una de cada cuatro operaciones en nuestro país y el sector ha perdido más de 3.500 millones de euros en los últimos seis años. Se hace urgente tomar medidas contra este tipo de prácticas que, no solo son un claro ejemplo de competencia desleal, también constituyen un grave peligro para la seguridad vial.
«Localizarles no es difícil», dicen en el reportaje, «ellos mismos se anuncian en internet y algunos, los más atrevidos, incluso se atreven a mostrar vídeos de sus talleres ilegales y presumir de las reparaciones que realizan a sus clientes».


