El panorama de las matriculaciones no atraviesa su mejor momento, cerrando el año 2023 por debajo del millón de unidades por cuarto año consecutivo. Sin embargo, el mercado de vehículos de segunda mano muestra un avance significativo y se posiciona como uno de los segmentos más interesantes para el sector de la posventa, según datos proporcionados por las asociaciones de concesionarios (Faconauto) y la de distribuidores oficiales e independientes (Ganvam).
De acuerdo con ambas organizaciones, las ventas de vehículos usados experimentaron un crecimiento del 2,6%, alcanzando un total de 1.940.488 unidades en 2023. Esto significa que se han vendido más del doble de vehículos usados en comparación con los nuevos matriculados en el mismo periodo, que ascendieron a 950.000 coches. Vale la pena destacar que ya no se puede atribuir este aumento a un efecto de «traslado» causado por la crisis de los semiconductores, como sucedió en 2021 y 2022, donde la escasez de vehículos nuevos impulsaba a los clientes a buscar alternativas en el mercado de usados.
En el año 2023, el 25,8% de los turismos de segunda mano vendidos tenían una antigüedad de entre cero y cinco años, representando un aumento del 5,5% en comparación con el año anterior. Esto se debe a la recuperación del inventario después de superada la crisis de suministro de chips, permitiendo que las empresas de renting y rent a car renueven sus flotas con normalidad, lo cual inyecta al mercado una oferta muy demandada por su relación calidad/precio, siendo de particular interés para la posventa independiente.
Destaca el hecho de que las transacciones de vehículos usados provenientes de contratos de rénting finalizados aumentaron un 29,2% al cierre del año, mientras que las ventas de vehículos usados de empresas de alquiler crecieron un 23,3%. En contraste, los vehículos usados con una antigüedad entre 10 y 15 años experimentaron un declive del 16,5%, totalizando 348.496 unidades vendidas.
Los VO ‘mileuristas’, sin freno
A pesar de este descenso, las estadísticas revelan que la antigüedad media de los turismos usados vendidos en España en 2023 se mantuvo en 11,1 años, en línea con los datos del año anterior. Sin embargo, el 40,3% del mercado de vehículos de segunda mano está dominado por modelos con más de 15 años de antigüedad, evidenciando las dificultades económicas que enfrenta la población para acceder a soluciones de movilidad más eficientes.
Estos vehículos, conocidos como ‘mileuristas’ por su asequibilidad, generan empleo a corto plazo en el sector, aunque con rentabilidades muy bajas. Ante esta situación, Ganvam y Faconauto abogan por un plan de estímulo que incluya ayudas a la compra de vehículos usados de hasta cinco años, una propuesta que han venido defendiendo desde la pandemia. Esto no solo impulsaría las ventas, sino que también proporcionaría una solución de movilidad más eficiente para aquellos que no pueden afrontar la transición tecnológica impulsada por las restricciones de circulación en muchas ciudades del país.
Para ambas asociaciones, la prohibición de circular con vehículos más antiguos se percibe como una medida «regresiva» que penaliza a las rentas más bajas. Su propuesta se centra en crear condiciones favorables que faciliten la renovación del parque automotor, brindando los incentivos necesarios para el cambio de vehículos, incluyendo a los seminuevos.




Hoy en día un coche de 12 años que haya llevado un mantenimiento y cuidado adecuado aún está a plena capacidad. Siempre que cumpla las normativas de anti-contaminación vale perfectamente.
Mientras un compacto como el Golf en su versión más básica en 2018 tenía un precio de tarifa de 20750 EUR y aún podías encontrar descuentos, a día de hoy su versión más básica tiene un precio de 32.000 EUR, los concesionarios sólo hacen descuentos si financias y la financiación se come ese descuento.
El poder adquisitivo no ha aumentado un 50% ni por asomo, por lo que la compra de un vehículo nuevo es mas gravosa para el cliente medio. ¿Qué hace este entonces? Aguantar su coche pasando por el taller con más frecuencia, y si no tiene vehículo o se estropea comprar en el mercado de ocasión. Esa nueva demanda ha hecho subir los precios a su vez, por lo que los vehículos que anteriormente se enviaban directamente al desguace ahora tienen su mercado.