
El envejecimiento del parque no ayuda a los talleres, cada vez entran menos coches y los que entran lo hacen para reparar lo justo para seguir circulando. A esto hay que sumar el problema de los impagos y el abandono de los vehículos en los talleres; “el pago del IVA de las facturas no cobradas”, explican, “hoy sigue siendo un problema a la hora de hacer cuentas”.
Y no acaban aquí; los problemas se acumulan. La presión de las aseguradoras (“Que cada vez dejan menos margen al profesional”), el aumento de las tasas (los fluorados o la subida de Autónomos, por ejemplo), la proliferación de los talleres ilegales (algo que afecta en lo económico y lastra la imagen de todo el sector) o las pocas ayudas que desde la Administración reciben los talleres, “a pesar”, señala la patronal en su informe, “de que el sector de la reparación de vehículos aporte cerca de un 1,2% al PIB nacional”; son algunos de los asuntos reflejados en este informe.
Aunque no todo son problemas y datos negativos; que los resultados del último semestre de 2013 (“en el que se notó una pequeña mejoría”) invitan a ser optimistas. “Por primera vez (desde el año 2007) los pronósticos son positivos”.


