La Comisión de Recambios de Sernauto ha arrancado el año con una hoja de ruta clara para el periodo 2026-2028. Un plan que, más allá de los mensajes habituales, deja entrever una intención más ambiciosa para reforzar la posición de los fabricantes.
La reunión, celebrada en Madrid con la presencia de más de una treintena de empresas, sirvió para poner sobre la mesa los ejes que marcarán su actividad durante los próximos tres años: influencia regulatoria, conocimiento de mercado, comunicación, sostenibilidad y alianzas. Un planteamiento que apunta directamente a algunas de las debilidades históricas del sector, especialmente en lo que tiene que ver con acceso a información, capacidad de influencia y visibilidad.
Datos, interlocución, comunicación y sostenibilidad
Uno de los puntos donde más énfasis puso la asociación fue en el desarrollo de herramientas de conocimiento de mercado. Iniciativas como el Observatorio de la Posventa -impulsado junto a Ancera y GiPA- o los modelos predictivos -que denominan “Window to the Future”, es decir, ventana al futuro- reflejan un cambio de enfoque con el que el fabricante quiere tener un mayor control sobre la información que define el negocio de la posventa.

Otro de los pilares del plan pasa por reforzar la interlocución con administraciones y organismos reguladores. La Comisión plantea intensificar la monitorización normativa y la elaboración de posicionamientos sectoriales, tanto a nivel nacional como europeo. Asimismo, la comunicación también ganará peso dentro de la estrategia. No solo como herramienta de visibilidad, sino como vía para poner en valor la aportación del sector en términos económicos, sociales y medioambientales -en otras palabras, romper la idea de que el recambio es el patito feo de la automoción-.
La sostenibilidad aparece como otro de los ejes clave, aunque con un enfoque que va más allá del cumplimiento normativo. Iniciativas como los premios sectoriales Compromiso con la Sostenibilidad en la posventa, ya consolidados, o la colaboración con foros internacionales como FAAS buscan situar al recambio como parte activa de la transición, pero también como argumento de valor frente a otros modelos.



