Los talleres de reparación de Gerona agrupados en Corve, entidad que también forma parte de Cetraa, han trasladado su “preocupación” por la presencia de talleres ilegales en el sector, que suponen “intrusismo profesional” y competencia desleal hacia los demás talleres que ejercen su actividad de manera legítima.
Para frenar a estos pseudoprofesionales, Corve ya llegó a un acuerdo con un despacho de detectives para investigar algunos casos y poder “aportar pruebas fehacientes ante la administración en la medida de lo posible”. Una actuación que, como aseguran desde Corve, surtió efecto porque disminuyeron.
Asimismo, Corve señala que en los últimos años han ido recibiendo denuncias que van tramitando y resolviendo a favor del sector: “La mayor parte de las veces los casos se resuelven: o bien cierran -los talleres ilegales-, o se legalizan, siendo pocos los casos reincidentes”, señala la entidad catalana. En lo que va de año Corve afirma haber tramitado media docena de denuncias, dos de ellas el pasado mes de agosto.
Para continuar avanzando en la lucha contra los ilegales, desde la entidad piden la colaboración de quienes detecten casos sospechosos: “la asociación actúa con total discreción para que no trascienda la procedencia de la información denunciada y garantizar así una colaboración más estrecha sin miedo a represalias”, señalan.



