Este ‘aumento’ podría provocar que las revisiones anuales, las inspecciones técnicas y los chequeos coincidan con el aniversario de la compra original del vehículo lo que “llevaría más vehículos al taller”. Un 2021 en el que además se suma la particularidad de la pandemia del Covid-19 como probable influencia en las citas previas al taller.
Asimismo, se estima que ya se produjo un incremento del 19% en las solicitudes de datos sobre revisión de vehículos comerciales ligeros entre el primer y tercer trimestre de 2020, a medida que se iban expandiendo los servicios de entrega en línea, los cuales pronto alcanzarán su aniversario y requerirán asistencia.
¿Qué operaciones provocarán esa “primavera tan ajetreada”?
Por su parte, cabe preguntarse cuáles van a ser las principales operaciones que darían lugar a una “primavera muy ajetreada” en los talleres.
La primera de todas, según explican desde el especialista en frenos Road House, es la relacionada con el aire acondicionado. Y es que los vehículos aparcados durante un largo periodo de tiempo acumulan humedad, que corroe las válvulas y degrada las juntas. Asimismo, el taller debe valorar si ofrecer al usuario la sustitución anticipada de la batería si el vehículo no se ha utilizado periódicamente en invierno, ya que el frío empeora su rendimiento, algo que han dificultado tanto los confinamientos como el paso de la borrasca Filomena.
En cuanto a los limpiaparabrisas, el frío los puede agrietar y degradar, así como hay que tener en cuenta que las escobillas deben cambiarse una vez al año o cuando ya no hagan contacto con el parabrisas. Tampoco deben descuidarse los neumáticos: una presión inadecuada puede desgastarlos o dañar su estructura, y los baches pueden perjudicarlos y desajustarse la suspensión de las ruedas. Por tanto, siempre hay que verificar que los neumáticos sean seguros y correcta su alineación. Además, se debe comprobar el ángulo de caída, la altura de la carrocería, los neumáticos y los procedimientos de ajuste, al tiempo que los módulos de neumáticos y del sistema de control de la presión muestran las presiones correctas para cada tamaño de rueda y los procedimientos para restablecer los sistemas de supervisión de presión.
Por último, los baches también pueden dañar las llantas, muelles y componentes de la suspensión, o desalinear las ruedas, por lo que es preciso comprobar estas piezas en la revisión de primavera. Aun estando el vehículo parado, puede fallar la suspensión por las grietas y corrosión.



