El índice de reparabilidad entre los talleres ha crecido en los últimos tres años, de manera que los profesionales reparan más que sustituyen en sus trabajos y lo hacen en mayor medida que antes. Estos datos muestran, como señala Solera, la manera en que el sector contribuye a los objetivos de sostenibilidad que recoge las Naciones Unidas, al dar una segunda vida a las piezas dañadas y alargar su vida útil.
Como recoge Solera, en el año 2020 este índice de reparabilidad -que incluye las piezas que realmente se reparan, fundamentalmente las de carrocería- fue del 63,5% y en 2021 se situó en el 64,2%. Pero no ha dejado de crecer: el año pasado se situó en el 65,5%.
Asimismo, el sector repara dos de cada tres piezas de carrocería, en lugar de reemplazarlas. El 58% de ellas pertenecen a la parte delantera del vehículo, lo que demuestra que la mayoría de las colisiones suelen ser “por alcance más que por aparcamiento”, como destaca Solera. De esta zona, el 29% se ubica en el frontal delantero, el 14,4% en la esquina delantera derecha y el 13,7% en delantera izquierda.
De lo contrario, por los sensores de aparcamiento, sólo el 26% de las piezas reparadas se ubican en la parte trasera. De esta zona el 13,5% de las piezas que se reparan están en la parte central, el 6,4% en la esquina trasera izquierda y el 6% en la esquina trasera derecha.
Todavía menor es el porcentaje de piezas que se reparan ubicadas en los laterales, que solo representan el 13,8% de los casos, aportando el lado derecho el 7,1% de los trabajos realizados y el izquierdo el 6,7%. De forma residual, aparece el interior, el techo y los bajos.


