Luca de Meo, actual consejero delegado de Renault, dejará oficialmente su cargo el próximo 15 de julio. Así lo ha confirmado la propia compañía en un comunicado emitido este domingo, en el que señala que el directivo italiano se marcha de manera voluntaria para afrontar “nuevos retos” fuera del ámbito de la automoción.
“He decidido que ha llegado el momento de ceder el testigo. Dejo una empresa transformada, preparada para el futuro, para aplicar mi experiencia a otros sectores y embarcarme en nuevas aventuras”, ha declarado el todavía CEO de Renault. “Llega un momento en la vida en que uno sabe que el trabajo está hecho. En el Grupo Renault, hemos afrontado inmensos retos en menos de cinco años. Hemos conseguido lo que muchos creían imposible. Hoy, los resultados hablan por sí solos: son los mejores de nuestra historia. Tenemos un equipo fuerte y una organización ágil. También tenemos un plan estratégico preparado para la próxima generación de productos”, ha añadido.
La marcha de De Meo se enmarca en un contexto de especulaciones sobre su posible incorporación a Kering, el conglomerado que agrupa firmas como Gucci, Balenciaga o Yves Saint Laurent. Aunque ni Renault ni la compañía de lujo han confirmado oficialmente este posible movimiento, varios medios internacionales apuntan a que el ejecutivo italiano podría convertirse en el próximo director ejecutivo del grupo. Una persona cercana a François-Henri Pinault, presidente y director general de Kering, aseguró a Reuters que “estaba trabajando activamente en su sucesión”, en referencia a la posible separación de ambos roles dentro del grupo.
Un grupo saneado
El consejo de administración de Renault, presidido por Jean-Dominique Senard, ya ha activado el protocolo para encontrar a un sustituto, de acuerdo con el plan de sucesión previamente establecido. Senard ha querido reconocer públicamente el trabajo de De Meo durante estos años: “Durante cinco años, Luca de Meo ha trabajado para devolver al Grupo Renault al lugar que le corresponde. Bajo su dirección, nuestra empresa ha vuelto a tener unos cimientos sanos, cuenta con una impresionante gama de productos y ha reanudado su crecimiento”.
Durante su mandato, De Meo ha sido clave en la redefinición de la estrategia del grupo, con un giro hacia la electrificación de su gama y una renovación del acuerdo con Nissan en el seno de la histórica alianza franco-japonesa. Bajo su liderazgo, Renault logró en 2024 una facturación de 56.232 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,4% respecto al año anterior. Sin embargo, el beneficio neto se redujo drásticamente, con una caída del 65,8%, hasta los 752 millones de euros.
Tres décadas en el sector
La trayectoria profesional de Luca de Meo está estrechamente ligada a la industria del automóvil. Dio sus primeros pasos precisamente en Renault antes de pasar por Toyota Europa y, posteriormente, por el Grupo Fiat. Allí ocupó responsabilidades en Lancia, Fiat, Alfa Romeo y Abarth, y fue uno de los impulsores del relanzamiento del emblemático Fiat 500. En 2009 se incorporó al Grupo Volkswagen, donde dirigió el área de Marketing antes de entrar en el comité de dirección de Audi. En 2015, asumió la presidencia del Comité Ejecutivo de SEAT, etapa en la que fortaleció las finanzas de la marca y su presencia internacional, especialmente en América Latina.
En 2020 regresó a Renault para liderar una etapa de reconstrucción tras una profunda crisis. En el plano industrial, durante su gestión se ha reforzado la posición de las plantas españolas de la marca. La fábrica de Palencia ensambla actualmente modelos como el Rafale, el Austral y el Espace; la de Valladolid produce el Captur y el nuevo Symbioz, mientras que en Sevilla se fabrican componentes para la red de producción global del grupo, como cajas de cambios.



