Cuando nos referimos a la batería de un vehículo eléctrico, a menudo la imaginamos como una sola pieza, pero en realidad es un sistema complejo compuesto por numerosas celdas que se agrupan para formar módulos, y estos a su vez constituyen el «battery pack» o la batería en sí.
Según explican desde MANN+HUMMEL Ibérica, estas baterías no son compartimentos cerrados, sino que tienen aberturas necesarias para equilibrar las diferencias de presión causadas por variaciones de temperatura o altitud, así como para liberar gases generados durante su funcionamiento.
Estas aberturas deben estar protegidas adecuadamente para evitar la entrada de suciedad o humedad. Es aquí donde entran en juego las «venting units» o unidades de ventilación y desgasificación, como continúan explicando desde MANN+HUMMEL. Estos dispositivos tienen varias funciones, incluyendo proteger la carcasa de la batería mediante la compensación de presión, garantizar su hermeticidad frente al polvo y al agua, proteger los contactos para prevenir accidentes, y proporcionar una desgasificación automática en caso de mal funcionamiento de la batería para evitar daños mayores, como incendios o explosiones.
Desde hace más de un año, la planta de Zaragoza del Grupo MANN+HUMMEL ha estado fabricando estos dispositivos para toda Europa. Según Claudia Fernández, responsable de Procesos de MANN+HUMMEL España, la elección de la planta en Zaragoza se debe a su línea de producción adecuada, instalaciones modernas y la experiencia del personal. Actualmente, tienen capacidad para producir 4,4 millones de unidades al año, y planean expandirse con dos nuevas líneas para alcanzar los 6,5 millones de unidades anuales para fines de 2024.



