Cuando Miguel Sola imaginó lo que quería que fuera TC Matic, visualizó algo muy similar a lo que hoy representa la empresa. A lo largo de los años, han ido ajustando su estrategia sin perder de vista su esencia: una compañía industrial con una apuesta firme por la distribución y con el objetivo de convertirse en un referente europeo en cambio automático. Ha sido un camino desafiante, pero con una hoja de ruta clara que los ha llevado a consolidarse en el sector. TC Matic es un caso de emprendimiento digno de reconocimiento, un verdadero ejemplo de innovación y crecimiento dentro de la posventa de automoción.
Para el número 107 de nuestra revista viajamos hasta Navarra y visitamos sus instalaciones. Esto fue lo que encontramos…
El estado de la cuestión
A pesar de su juventud, con apenas doce años de existencia, TC Matic ha experimentado un crecimiento notable. «En 2019 facturábamos dos millones y medio y ahora, cinco años después, alcanzamos casi los diez. Pero es que el crecimiento que esperamos para los próximos ejercicios es exponencial. Estamos a nivel empresarial en un momento ya consolidado y lo tenemos todo preparado para afrontar la etapa de la expansión comercial«, explica Miguel Sola, director general de la compañía.
La apuesta inicial fue ambiciosa: partir desde cero en un mercado sin precedentes en España y construir una start-up industrial que ha requerido inversiones millonarias. Hoy, su credibilidad en el sector es incuestionable y marcas como ZF, AISIN o BorgWarner confían en TC Matic como distribuidores oficiales.
Pero la apuesta no se ha detenido ahí. Hace un par de años, la empresa dio un paso más con la creación de una planta industrial de refabricación de cajas de cambio, cuerpos de válvulas y convertidores de par, junto con una línea de producción de máquinas para el cambio de aceite ATF. Este desafío de ingeniería ha sido liderado por Gorka Lizarraga, socio de la compañía y una figura con gran trayectoria en la posventa. La gestión de los procesos productivos, por su parte, está en manos de Ignacio Sola, hermano del director general y también accionista de la empresa.
“Hacemos de consultores con nuestros clientes. En el punto en el que está esta familia se necesita acompañarlo todo de un asesoramiento muy exhaustivo”. Mónica Fuentes.
La clave: confianza y proximidad
El reconocimiento internacional de TC Matic se hizo evidente en la última edición de Automechanika Frankfurt. «Fue en ese momento cuando me di cuenta de que para el mercado europeo nuestra marca tiene peso. Hemos conseguido posicionarnos a la altura de las empresas históricas», destaca Sola.
Desde el inicio, la filosofía de la empresa ha sido clara: «Nosotros hemos sido siempre muy fieles: con nosotros mismos, pero también con nuestros clientes y con nuestro entorno. Somos muy honestos, muy transparentes, y además nos gusta serlo«.
Este enfoque ha sido clave en la firma de acuerdos estratégicos, como el alcanzado con AD International, homologado este mismo año. Además, la incorporación de Mónica Fuentes como directora comercial en 2019 ha sido un factor determinante. «Es una persona con mucha capacidad, que conoce muy bien el mercado y los clientes, y que ha aportado mucho empuje y energía a nuestro día a día», reconoce Sola. Fuentes, por su parte, refuerza esta visión: «Somos una empresa que basa sus relaciones en la confianza».
Y lo decía con toda la intención: el cambio automático es un segmento en plena expansión, y la distribución busca socios especializados para desarrollarlo. «Es un negocio complejo, que necesita mucha cercanía y mucho apoyo. Hoy nuestro ‘expertise’ es fundamental y nos diferencia por completo de otras propuestas«, afirma Fuentes.
Asesoramiento y tecnología
El acompañamiento al cliente es una de las fortalezas de TC Matic. «Hacemos de consultores con nuestros clientes. En el punto en el que está esta familia de productos, se necesita un asesoramiento muy exhaustivo. Un apoyo que nosotros extendemos incluso a sus clientes, con un SAT que atiende también las necesidades del taller: estamos muy cerca y democratizamos la información de una tecnología hasta hace poco casi desconocida en el mercado IAM«, concluye Sola.
La oferta de TC Matic se sustenta en tres pilares: los kits de mantenimiento, la reconstrucción de cajas de cambio, convertidores de par y cuerpos de válvulas, y sus innovadoras máquinas para el cambio de aceite ATF. Gracias a esta estrategia, la empresa sigue consolidándose como un referente en la posventa europea, con la mirada puesta en seguir creciendo y expandiendo su presencia en nuevos mercados.
Hablando de sus kits de mantenimiento, TC Matic cuenta con la gama más completa de toda Europa. Y se dice pronto: más de mil referencias con más de cuarenta aceites ATF, todos ellos homologados por los fabricantes de las cajas de cambio -esto es clave-.
Kits de mantenimiento
Miguel Sola, director de TC Matic, no oculta su orgullo al hablar de los logros de su empresa. Y no es para menos. Su gama de kits de mantenimiento, la más madura dentro de su catálogo de distribución, es también la más completa de Europa. Con más de mil referencias y más de cuarenta aceites ATF, todos homologados por los fabricantes de cajas de cambio, la compañía ha logrado posicionarse como un referente en el sector.
Esta diferenciación no solo radica en la amplitud de la gama, sino también en su enfoque en el mercado IAM. «A la hora de decidir qué componentes incluyen los kits, no es lo mismo hacerlo desde un punto de vista de ‘Product manager’, más enfocado en el márketing, que desde el punto de vista técnico», explica Sola. TC Matic prioriza el análisis de las necesidades del taller en cada operación específica, incluyendo en sus kits todos los elementos necesarios para la sustitución, como tornillos, filtros y juntas. Además, proporcionan instrucciones detalladas en diez idiomas con un paso a paso preciso. «Son muchos detalles los que hacen de nuestros kits los mejor definidos desde el punto de vista técnico, mejor incluso que los de grandes multinacionales», añade.
Otro factor clave es la calidad de sus aceites ATF. «Estamos utilizando casi cuarenta tipos diferentes de aceites porque usamos solo los que tienen la homologación del fabricante de la caja. Esto es un sello de calidad innegable», enfatiza Sola.
De reparadores a fabricantes
El modelo de negocio de TC Matic ha cambiado radicalmente en los últimos tres años. La llegada de Gorka Lizarraga como miembro del equipo marcó un punto de inflexión. Tras seis meses analizando la sección de reparación de cajas automáticas, Lizarraga y su equipo tomaron una decisión difícil pero estratégica: abandonar la reparación para centrarse en la refabricación industrial.
Este giro supuso un reto significativo. «Dejaríamos de reparar cajas, que era lo que hacíamos, para poner en marcha un proceso de refabricación industrial», recuerda Sola. Durante un tiempo, esto significó una reducción importante en la facturación de un área que representaba casi el 50% del negocio. Sin embargo, el equipo apostó por una fase intensa de I+D+i, definiendo una gama de productos y diseñando un plan de industrialización. En lugar de recibir cajas de cambio para reparar, la empresa pasó a reconstruirlas previamente a partir de un casco, creando así un stock de producto estable. «Pasamos de ser un reparador a una fábrica», resume Sola.
El cambio no fue sencillo. Lizarraga lideró un equipo de ingenieros especializados en procesos, producto, electrónica y calidad, que dedicaron dos años a documentar cada paso del nuevo modelo productivo. «Cogen una caja y la analizan por completo, documentando todas las piezas, sus softwares, todo. Después, elaboran un manual que sirve ya en la cadena de montaje a los operarios, guiándolos paso a paso. No hay lugar al error, por lo que la calidad siempre es máxima«, explica Sola.
Desde el inicio del análisis de una caja hasta su producción transcurren entre tres y cinco meses, aunque la primera tomó más de un año. El esfuerzo ha dado sus frutos: el proceso ha eliminado errores humanos, optimizado tiempos y garantizado un producto competitivo para la distribución. «Esta reconversión nos ha permitido muchas cosas, pero una de las principales es conseguir que la distribución trabaje lo más fácilmente posible con nuestras cajas de cambio reconstruidas», destaca Sola.
Actualmente, TC Matic ofrece las principales cajas del grupo VAG y Mercedes, además de productos reconstruidos de ZF, AISIN y BorgWarner.
“Cuando Gorka (Lizarraga) llegó al equipo, se dedicó seis meses a analizar la sección de reparación de cajas automáticas. Y las conclusiones fueron difíciles de asumir: dejaríamos de reparar cajas, que era lo que hacíamos, para poner en marcha un proceso de refabricación industrial”. Miguel Sola.
El futuro de TC Matic: internacionalización y valor añadido
Con una empresa estructurada y un modelo de negocio consolidado, TC Matic se enfoca ahora en cuatro ejes estratégicos: internacionalización, gestión empresarial, industrialización y servicios de valor añadido.
La expansión internacional avanza con paso firme bajo la dirección de Mónica Fuentes, quien ha logrado establecer presencia en diez países. En paralelo, la compañía está inmersa en un proceso de consultoría para definir su estructura organizativa y profesionalizar aún más su gestión. «Estamos incorporando y formando un equipo bajo un organigrama no solo directivo, sino también técnico y humano, que nos permita crecer ordenadamente», explica Sola. Este enfoque les ha permitido atraer talento en un sector cada vez más competitivo.
Pero quizás el proyecto más ambicioso a corto plazo sea la creación de herramientas que aporten valor añadido a sus clientes. «Queremos ayudar a nuestros clientes a fidelizar a los talleres», adelanta Sola, dejando entrever que pronto habrá importantes novedades en este sentido.
La apuesta de TC Matic por la innovación y la excelencia continúa, consolidándose como un referente en el sector de la refabricación de cajas de cambio y kits de mantenimiento.



