Hoy en día se están llevando a cabo investigaciones para desarrollar productos que puedan ser biodegradables -vasos de ácido poliláctico, que se descomponen en carbono y agua después de su uso, o zapatillas de deporte hechas de seda de araña sintética, que se degradan después de unos años dejando sólo rastro de la suela-, lo que resulta importante ya que contribuye a la protección del medio ambiente.
El sistema de alquiler de MEWA, compañía especialista en la gestión textil, se basa en el uso compartido de textiles, también conocido como textilsharing. De esta forma, cuando una empresa opta por alquilar, en lugar de comprar, transfiere la responsabilidad de su gestión al proveedor de servicios. Por lo que los clientes de MEWA alquilan los paños absorbentes, que la empresa recoge, lava y entrega según los plazos acordados. Asimismo, aseguran, este servicio ofrece un cálculo exacto de los costes y ahorra tiempo.
Desde la compañía afirma que el número y la calidad de los paños de limpieza -hay cuatro diferentes, dependiendo de su ámbito de aplicación- siempre se pueden adaptar a las necesidades del cliente.
Actualmente, MEWA asegura que lava para 188.000 clientes más de 1.000 millones de paños de limpieza al año. Los aceites y las grasas de los paños sucios se filtran y se utilizan para suministrar energía a los túneles de lavado. De esta manera, MEWA cubre el 80% de sus necesidades energéticas y ahorra siete millones de litros de gasóleo de calefacción al año. Asimismo, gracias al desarrollo de su tecnología, la empresa alemana ha sido capaz de reducir hasta un 50% su consumo de agua. En cuanto a los detergentes empleados en sus procesos de lavado, además de ser biodegradables, utiliza la dosis más baja posible.



