Aunque la integración de procesos respetuosos con el medio ambiente en el día a día del taller suene a novedad, lo cierto es que Mewa tiene una extensa andadura en este apartado, nada menos que 117 años, cuando el concepto de sostenibilidad ni siquiera existía. Un hecho que hace que la empresa alemana tengan todo lo que necesita el taller de hoy: soluciones innovadoras, un sistema de fácil gestión y ahorro real para los empresarios de la reparación.
Eficiencia y respeto medioambiental
Además de su sistema de paños reutilizables y alfombrillas absorbentes para mantener la limpieza en el taller, Mewa aprovechó el escenario de Motortec para presentar una de sus más emocionantes innovaciones: La ECMatic. Una máquina lavapiezas automática de alta presión y base biológica, que reinventa el concepto de descontaminación en el taller al aprovechar bacterias capaces de degradar la suciedad de forma natural.
Según explicó Javier Fernández, director de Ventas de España y Portugal, “la esencia de nuestro sistema siempre ha sido la reutilización, un valor clave en la sostenibilidad industrial actual. Con la lavapiezas automática Mewa damos un paso más al automatizar el proceso de limpieza, reduciendo residuos y huella de carbono sin renunciar a la eficiencia.”
A diferencia de su predecesora -la versión manual-, la ECMatic permite introducir las piezas en una especie de “lavavajillas” industrial en el que se aplican hasta 80 bares de presión y 40 °C de temperatura, activando las bacterias que consumen la grasa y los contaminantes, y liberando un agradable aroma a manzana. Mientras el mecánico continúa con las reparaciones, la máquina se encarga del ‘trabajo sucio’.
El nuevo lavapiezas incorpora un sistema de recirculación en circuito cerrado: el líquido de limpieza, enriquecido con bacterias, se mantiene vivo gracias a un emisor de oxígeno y una temperatura constante de 40 °C. “Si el sistema se apagara, perderíamos la actividad biológica; por ello, garantizamos un funcionamiento continuo y seguro,” detalló Fernández mientras hacía una demostración a los asistentes de la prensa especializada. «El programa de limpieza, de entre 10 y 20 minutos, libera al operario de tareas repetitivas y permite que el taller siga operando con normalidad mientras las piezas se desengrasan a fondo».
Esta máquina es especialmente útil para la descontaminación de componentes muy sucios—desde carcasas de motor hasta piezas de freno—, donde la presión de hasta 80 bares arranca la suciedad más incrustada sin dañar la geometría de las piezas. “El taller recupera piezas listas para el montaje con una sola pulsación, ahorrando tiempo y evitando la generación de residuos sólidos,” subrayó el responsable de Ventas.
Modelo de servicio flexible y enfoque circular
Al igual que otras de sus soluciones de limpieza para el taller, Mewa ofrece su lavapiezas automático ECMatic bajo un modelo de servicio “todo incluido”. Tras un período de prueba, la compañía programa revisiones periódicas —cada 4 u 8 semanas según el volumen de uso— para reponer el líquido biológico, cambiar filtros y depurar el circuito de grasa acumulada. “Nuestro objetivo es que el cliente no pierda tiempo: instalamos el equipo, definimos un plan de mantenimiento anual y nos encargamos de todo,” explicaba Fernández.
Este enfoque refuerza la apuesta de la empresa por la economía circular: los paños y mantas impregnados de residuos son recogidos, descontaminados y devueltos limpios al taller, mientras que la lavapiezas automática ECMatic extiende la vida útil de las piezas sin generar plásticos ni residuos contaminantes. “Queremos reinventar la limpieza industrial sin perder nuestra esencia, incorporando nuevas máquinas que cumplan los estándares medioambientales más exigentes,” concluyó.



