La compra de Reynasa por parte de Mutua Madrileña ha generado dudas entre los reparadores. No en vano, los movimientos de la compañía aseguradora, comprando Aurgi y Motortown, alcanzaban un nuevo nivel con la adquisición del considerado distribuidor más importante de la zona de Madrid Norte, y pocos dudan de que se abre un panorama de consecuencias imprevisibles para el sector de la posventa en nuestro país.
Con tal de aclarar las dudas surgidas entre los talleres, la Asociación de Talleres de Automoción de Madrid (Asetra) y la Asociación Profesional de Talleres de Carrocería (Aprotalleres), a través de su Comisión Delegada de Carrocería, mantuvieron el pasado 19 de mayo una reunión con Mutua Madrileña para conocer el alcance de esta operación.
Una de las principales preocupaciones del sector era que la entrada de Mutua Madrileña en el accionariado de Reynasa pudiera abrir la puerta a una nueva forma de gestionar el suministro de piezas en las reparaciones realizadas por los talleres que trabajan con la aseguradora.
La compra de Reynasa no alterará su relación con los talleres
Según la información trasladada por Asetra y Aprotalleres después de la reunión, Mutua Madrileña aseguró que no se producirán cambios en la relación comercial que Reynasa mantiene actualmente con sus clientes profesionales.
La intención del grupo asegurador, explicaron las asociaciones, es que el distribuidor continúe desarrollando su actividad y mantenga un negocio rentable y con capacidad de crecimiento. En consecuencia, los talleres podrán seguir trabajando con Reynasa en las mismas condiciones comerciales y operativas existentes antes de la adquisición.
Mutua Madrileña también habría descartado que la operación estuviera motivada por el negocio de carrocería derivado de las reparaciones de sus vehículos asegurados. “No se compra Reynasa pensando en el negocio actual de carrocería de Mutua Madrileña-Talleres”, resumieron las organizaciones tras el encuentro.
Esta aclaración resulta especialmente relevante para los reparadores, debido a la presión que las aseguradoras generan sobre el negocio de los talleres para influir en aspectos como los baremos de tiempos, los precios de la mano de obra, los materiales de pintura o la utilización de determinados recambios.
Un proveedor para el ecosistema de movilidad de Mutua
La compra de Reynasa se enmarca, según las explicaciones ofrecidas durante la reunión, en la estrategia de Mutua Madrileña de construir un ecosistema de servicios relacionados con el automóvil y la movilidad.
Además de los centros del automóvil Aurgi y Motortown, el grupo cuenta ya con negocios como la compañía de alquiler de vehículos Centauro, el servicio de coche compartido Voltio y también está presente en el ámbito del recambio reutilizado a través de Recomotor.
Todas estas actividades generan un consumo elevado de piezas para operaciones de mantenimiento, reparación y preparación de vehículos. La incorporación de Reynasa permitiría al grupo disponer de un proveedor integrado que contribuya a cubrir parte de estas necesidades, mejorar la eficiencia logística y reducir los plazos de entrega.
La aseguradora considera que existen sinergias entre estos negocios y la actividad principal de Reynasa, centrada fundamentalmente en la distribución de recambios de mecánica, neumáticos, maquinaria y herramientas para los talleres.
El recambio de carrocería representa, por el contrario, una parte minoritaria de la actividad de la compañía. Reynasa no está especializada en este segmento, un elemento que Mutua habría utilizado para descartar que la adquisición tenga como objetivo intervenir en el suministro de piezas de las reparaciones de chapa y pintura.



