José Luis Gata, responsable del área de negocio de Solera, sería el encargado de llevar el dato a la 10ª Jornada de la Distribución de CIRA. Pero antes de ello aprovecharía para lanzar un dardo a las autoridades comunitarias por su hipocresía a la hora de afrontar la competencia china: “Ahora nos rasgamos las vestiduras porque los fabricantes chinos vienen a Europa, pero los europeos hemos estado años poniendo allí fábricas porque hay mucho más mercado”.
“Europa se estanca” en cuanto a parque, añadía, con España siendo uno de los motores del continente en contribución al crecimiento del mismo. Eso sí, a costa de aumentar su antigüedad media: “Nosotros vendemos al año entre 900.000 y un millón de coches, pero achatarramos 700.000. Por lo tanto sumamos cada año 300.000 vehículos al parque, pero esto lo que hace es envejecerlo. Hay que achatarrar más pero también matricular más”.
Y es que la incertidumbre generada por la transición impulsada desde Bruselas está haciendo que las matriculaciones “están estancadas en Europa”, con el mercado de segunda mano como el gran beneficiado: “Se intercambia un coche por otro, pero necesitamos coches nuevos”.
Para Gata, la ralentización en las matriculaciones no sólo es fruto de la incertidumbre, sino también del propio poder adquisitivo del consumidor: “La renta media es de 30.000 euros en España frente a los 39.500 de Bélgica o los 48.000 de Alemania. No compramos coches porque no tenemos dinero. De los 900.000 coches que se matriculan al año, solo 450.000 son de particulares. No se compra más por el salario y eso no va a cambiar”.
El eléctrico no tira
Y si no se venden coches convencionales, mucho menos se venden vehículos eléctricos, cuyo precio de entrada es sensiblemente más alto: “Vamos a vivir de la gasolina y el diésel muchos años. En España apenas hay 170.000 eléctricos, el 0,4% del parque, pero ¿cuántos de estos coches están en manos de particulares?”, se preguntaba. “El coche más vendido entre los particulares es un Tesla, pero el Tesla es un coche para frikis: mucha pantalla, mucho Twitter… pero ¿dónde está el negocio? El negocio de Tesla no está ni en vender coches ni recambios, sino en instalar supercargadores para vender energía. Y luego hay algo de lo que nadie habla, que es el valor residual: en diez años un coche eléctrico vale un 10% de su valor de compra, es decir, tú te gastas ahora 40.000 euros en un coche y en diez años vale 4.000, estás tirando el dinero”.
Menos kilómetros
Aunque el parque crece -y eso, a priori, es positivo para la posventa-, Gata apuntaba dos realidades que lastran el óptimo desarrollo del sector: el aumento de la antigüedad media –“el 42% del parque tiene más de quince años”, decía- y la caída del kilometraje: “La pandemia nos enseñó que con 29 millones de vehículos parados no hay negocio. Lo que hay que medir es la movilidad; los coches se tienen que mover para que generen posventa, pero estamos detectando que desde junio está cayendo el kilometraje. Esperemos que sea temporal porque la actividad cae de manera paralela al uso del vehículo”.



