La posventa independiente atraviesa un buen momento en lo que se refiere a volumen de negocio y cuota de mercado, pero no está exenta de desafíos que amenazan con remover el sector desde los cimientos. Con la intención de arrojar luz sobre estos retos y tendencias, la Comisión de Recambios de Sernauto ha celebrado, en la sede de EY España, la jornada “Futuro de la posventa: claves para afrontar la transformación”, en la que se ha hablado mucho de desafíos, pero también de innovación, cooperación… y oportunidades.
El encargado de dar el pistoletazo de salida a la jornada era el presidente de la comisión, Benito Tesier -vicepresidente también de la patronal-, quien no dudaba en calificar el momento actual del aftermarket como de “encrucijada”: “Estamos viviendo cambios estructurales en nuestros negocios, pero también surgirán grandes oportunidades para quien sepa posicionarse. Hay que tener una visión de largo alcance”.
Para Tesier, “nos encontramos en un momento decisivo para la posventa”, y eso obliga a las empresa a “anticiparnos e interpretar con rigor las señales del mercado para seguir siendo competitivos”. Defendía la “colaboración sectorial”, que se fortalece, según sus palabras, con “encuentros como este” en el que “se refuerza la mirada estratégica compartida para seguir construyendo, desde la colaboración, una posventa más innovadora, sólida y preparada para los retos que vienen”.
Retos que no pasan únicamente por la electrificación, la digitalización o la conectividad, sino también por dar servicio, al menos a corto plazo, a un parque muy envejecido: “Con la presión normativa para la reducción de emisiones se ha conseguido el efecto contrario: nunca hemos tenido un parque en la serie histórica que emita tanto como el actual”.
Esa es la consecuencia de un parque “con una antigüedad de 14-15 años”, con la consiguiente “presión en los costes”, que convive con “una mayor exigencia en servicio que obliga a toda la cadena de valor a asumir sobrecostes”.
Terminaba Tesier su intervención apelando de nuevo a la cooperación entre empresas y asociaciones: “Desde Sernauto defendemos la colaboración sectorial, donde el diálogo permanente entre todos los actores se convierta en una herramienta indispensable. Solo trabajando juntos podemos seguir defendiendo nuestra cuota de mercado y nuestro futuro”.

La visión del distribuidor
El propio Benito Tesier sería el encargado de mantener un diálogo con Nines García de la Fuente, presidenta de Ancera, que bajo el título “Mirada a 2035 y llamada a la acción” analizaba el presente y el futuro desde el sector desde el prisma de la distribución. El primer tema en salir a la luz sería la concentración -algo que De la Fuente vive en primera persona como directora general de Groupauto Unión Ibérica, terreno en el que ha hundido sus raíces AAG en Iberia-: “La concentración viene dando pasos desde hace muchos años: ya lo hicimos los grupos de compras para negociar y dar servicios, y en los últimos años ha ido aumentando con adquisiciones y fusiones”. Y advertía: “Va a continuar”.
La presidenta de Ancera hablaba de “cooperación” para tener “más recursos financieros para ofrecer mejores procesos y más servicios tecnológicos”, y en ese contexto la concentración se presenta, desde su punto de vista, como una oportunidad: “Esa concentración nos da capacidad de financiación para añadir valor a la pieza, porque ahí es donde nos vamos a jugar la competitividad”. Se refería, entre otras cosas, a ofrecer servicios añadidos como formación o información técnica para los clientes, sin olvidar la sostenibilidad.
Con la concentración y el despegue de los grupos internacionales, Tesier mostraba su preocupación por la posible pérdida de cercanía entre el proveedor y el distribuidor. “¿Provocará una transformación en el modelo de relaciones existente?”, preguntaba. La presidente de Ancera no lo tenía del todo claro: “El modelo relacional que hemos tenido es una parte importante del éxito del aftermarket, y espero que siga así”. No escondía que estos nuevos actores internacionales traen “una forma de hacer diferente”, incluyendo también “una mayor distancia”, lo que traerá consigo “una mutación” en dichas relaciones. Eso sí, pedía que “no se deshumanice la relación porque es la que nos da agilidad y cercanía. Debemos integrar la parte positiva de esos actores, sin perder lo que ya tenemos”.
Las últimas palabras de Nines García de la Fuente serían para poner sobre la mesa otros temas que preocupan a la distribución, como el acceso a los datos generados por el vehículo –“siete de cada diez operaciones se quedarían fuera de nuestro canal si no accedemos a ellos”-, la falta de personal o el absentismo laboral. “El absentismo tiene un coste para las empresas de entre 38.000 y 39.000 millones de euros anuales”, añadía Tesier, que remataba: “Las empresas tenemos que trasladarlo al precio porque si no perdemos competitividad. Es algo que nos lo tenemos que hacer mirar. Ya no solo en el plano económico, sino también en lo que afecta al día a día de nuestros negocios porque si tienes diez empleados y abres la persiana y te faltan cuatro, tienes un problema”.



