NRF continúa diversificando su cartera de productos para complementar su oferta tradicional de climatización y térmico motor. Después de consolidar su línea de sensores -con laboratorio en Granada incluido-, la multinacional holandesa acaba de adquirir la marca alemana de turbos Alanko, que le permitirá entrar de lleno tanto en el mercado de producto nuevo como reconstruido.
Esta inversión responde al interés de la compañía por un mercado en fuerte crecimiento como es el del turbo debido a la tendencia de la industria del automóvil a montar motores turboalimentados de menor cilindrada para reducir el consumo y, en consecuencia, las emisiones. Tampoco es azarosa la elección de una marca con un gran reconocimiento en Alemania, a la postre el mayor mercado de turbos de reposición de Europa.
Llegada inminente
La idea de NRF es comenzar a distribuir los productos Alanko a través de su red logística a partir de este mismo mes de mayo, también en España, donde el desembarco tendrá lugar, previsiblemente, antes del verano. Esto les permitirá suministrar «de inmediato una amplia gama de turbos con la mayor cobertura del mercado», explica el proveedor. Para apoyar esta transición, los actuales directivos de Alanko se incorporarán a NRF, aunque no ha trascendido si será de manera temporal o indefinida.
«Con esta adquisición, incorporamos los conocimientos técnicos y la credibilidad de Alanko. Además, estamos encantados de añadir a nuestra cartera una de las gamas de productos de posventa de más rápido crecimiento», señala Frank Toebes, director general de NRF.
Alanko se desprende de esta manera de su principal línea de negocio, ya que hace apenas uno año decidió vender a la también holandesa PHS sus divisiones de motores de arranque y alternadores para centrarse precisamente en el turbo como producto estratégico. Eso sí, la firma alemana mantendrá el control de sus líneas de compresores de aire acondicionado, que queda fuera del acuerdo por razones obvias.



