Debe ser que el bombardeo de corazones y bombones que recibimos por estas fechas nos han terminado por afectar y nos hemos puesto nostálgicos el pensar en esa ‘media naranja’ que está al otro lado de esta pantalla y del papel. Aunque lo más ajustado a la realidad sería decir que al hablar de San Valentín en la redacción resultó prácticamente imposible no recordar los más famosos ‘Empareja2’ que han desfilado por las paginas de AUTOPOS. Y pensamos «¿Por qué no hacer un especial ya que Cupido anda suelto?
Pues eso, que hemos echado mano de hemeroteca y con la curaduría de dos expertos hemos preparado un especial de San Valentín con los más recordados ‘Empareja2’ de nuestra revista. Empezamos con amor fraternal, el de Patxi y Aitor, Los Gorrotxa, protagonistas del ‘Empareja2’ del número 76, publicado en 2016.
Patxi (56) y Aitor Gorrotxategi (52), director general y director comercial respectivamente de Talosa. Además de hermanos, lo que les hace una pareja profesional insólita en un fabricante. Y para más señas vascos de Eibar (Guipúzcoa). Pero hasta ahí las coincidencias, porque en poco más se parecen. Ni físicamente ni en el carácter, lo que no impide que lleven trabajando más de veinte años juntos. Ellos son Los Gorrotxa. La cara más visible de Talosa.
¿Cómo funcionáis como pareja?
Patxi: “Muy bien. Las funciones de cada uno están perfectamente definidas y son ya más de veinte años trabajando juntos”.
Aitor: “Bien, con el tiempo se aprende a separar cuándo es tu hermano y cuándo es tu jefe”.
¿Cuál es la mejor cualidad del otro?
Aitor: “El factor humano; y el conocimiento que tiene del sector, del producto… después de tantos años”.
Patxi: “Sin ninguna duda su poso en el mercado. Es una persona muy querida, muy introducida, y ese es un aspecto fundamental en un comercial, lo más importante”.

¿Y lo que más cuesta gestionar del otro?
Patxi: “Cuando se tiene un perfil comercial cien por cien es normal que a veces uno se salga del camino correcto que nos lleva al objetivo y hay que hacérselo ver. El comercial lo que quiere es vender y no siempre tiene la paciencia necesaria para seguir la línea marcada, pero hay que mantenerse firme respecto a qué distribución queremos”.
Aitor: “Nada en particular. Alguna rareza tiene, ¿pero quién no? Y si algo no soporto ya prefiero decírselo a él” (ríe).
¿Lo más complicado de vuestro trabajo?
Patxi: ”Después de treinta años en el mismo renglón de producto, lo que se me hace más complicado es el ritmo, la rapidez con la que pasan las cosas. El sector avanza a una velocidad de vértigo. Lo que hace una década eran planes a tres y cinco años ahora lo son a uno y revisión trimestral. Y en las horas que trabajamos hay que hacer muchas más cosas… llegar a todo cada vez es más difícil”.
Aitor: “Lo más duro para mí es hablar con los periodistas (ríe de nuevo). No, en serio, diría que la entrada en el mercado de nuevos actores, de multinacionales que se han puesto a vender nuestro producto… Me sabe muy mal que con todo lo que nos esforzamos para tener la mejor gama y ser el proveedor más completo tengamos que vender determinadas referencias a precio de coste porque es su manera de entrar en un segmento que no es el suyo”.
¿Y lo que más os gusta?
Patxi: “A mí me sigue gustando mucho mi trabajo. Y más estos últimos años con el desarrollo que hemos tenido en el grupo, con cuatro plantas disponibles para una distribución en la que el 99% del producto que ofrecemos es de fabricación propia. Es muy gratificante”.
Aitor: “Poder convertir una relación profesional en personal. Si solo fuese vender, el día a día sería un rollo; llevaría veinte años contando lo mismo, hablando siempre del precio y de la calidad… Si no tratamos de obtener de la relación profesional una oportunidad para llevarlo a lo personal mi trabajo sería muy monótono”.
¿De qué os sentís más orgullosos?
Patxi: “Pues de haber conseguido llevar a Talosa en diez años a ser la marca de suspensión y dirección que más vende de España. Hace diez años éramos el último de la lista y hoy, a pesar de haber más actores y más competencia en el mercado, somos los que más vendemos. Es un orgullo que se lleva por dentro”.
Aitor: “De mis clientes, de la confianza que tienen en mí”.

¿Cómo os gustaría que la distribución os valorara?
Aitor: “A mí me gustaría que valorara el valor añadido que ofrecemos, nuestro conocimiento que tenemos del producto y del mercado y nuestra capacidad para ofrecer siempre una respuesta inmediata ante cualquier incidencia.
Patxi: “Yo creo que ya nos está valorando como una empresa con un producto de una calidad similar prácticamente a la original; que nos está valorando el esfuerzo que Talosa hace cada año para incorporar 400 nuevas referencias, abordando vehículos completos, como también valora que ofrezcamos más de 6.000 referencias o el tener hoy más de 250 de brazos de aluminio de fabricación propia. O el ver cómo crece el parque de vehículos asiáticos y ponemos a su disposición más de 2.000 referencias en nuestro almacén… Creo que los crecimientos que estamos teniendo es porque la distribución sí está valorando todo nuestro esfuerzo por ofrecer a nuestros clientes el servicio más completo”.
¿Qué aspectos de la evolución del mercado os inquietan?
Patxi: “Respecto al día a día, que la suspensión y dirección se haya puesto de moda y marcas importantes, que son puras distribuidoras, hayan entrado a competir por la misma tarta, con los problemas de presión sobre los precios que se genera. Y aunque todavía no es algo que me preocupe en exceso, también miro con cierta inquietud cómo puede evolucionar la venta online y cómo puede afectar a las actuales estructuras de distribución. En relación al desarrollo tecnológico de los vehículos lo veo sin embargo con cierta tranquilidad, porque en nuestros productos se siguen proponiendo el mismo tipo de fabricados”.
Aitor: “A mí me preocupa que se ponga en peligro la distribución tradicional. Que sea a través de internet o físicamente vengan desde fuera a cambiarnos nuestra distribución. Y es que en España somos tan modernos que se lo ponemos muy fácil a los de fuera cuando nosotros vamos a vender por ahí y tenemos que pagar por todo”.
| ¿Lo de ser hermanos cómo se lleva? Patxi: “Fácil no hay nada, pero lo hemos sabido gestionar bastante bien; hacemos buen equipo. Conozco muy bien las cualidades de Aitor y sabía muy bien lo que nos podía aportar. Y ya son muchos años juntos”. Aitor: “La cuestión es diferenciar cuándo es tu hermano y cuándo tu jefe, pero nosotros hemos nacido detrás de un mostrador; mis padres tenían una tienda de ultramarinos y lo de ser familia y compartir negocio lo hemos aprendido desde niños”. ¿Pero cómo es la relación fuera? Patxi: “Somos hasta de la misma cuadrilla, salimos juntos fuera del trabajo, nos tomamos copas…”. ¿Y no habláis de trabajo? Patxi: “Depende de las copas que se tome; a la tercera ya me está diciendo que si esto, que si lo otro con este cliente… (ríe). |

