Los dos últimos años han sido especialmente relevantes para el devenir de IADA. En agosto de 2023, el grupo belga Jodima, también especializado en químicos para automoción, anunciaba la compra del 100% del capital de la compañía española, que unos meses más tarde perdía por jubilación a una de sus figuras más carismáticas, Javier Sargatal, histórico director comercial.
Se abría así un nuevo rumbo para el fabricante, que ha sabido llevar a cabo la renovación generacional dentro del departamento comercial de manera ordenada -en la figura de Mireia Muntané, mano derecha del propio Sargatal hasta su jubilación- y aprovechar las sinergias generadas dentro del grupo para seguir creciendo tanto dentro como fuera de nuestro mercado. De hecho, por primera vez han puesto en marcha el tercer turno en su fábrica de Barcelona…
A pesar de todos estos cambios, IADA pasa por un buen momento, pero la compañía no se conforma. Su objetivo a corto plazo pasa por introducir nuevos productos fruto de las sinergias con Jodima, pero también seguir creciendo de la mano de la distribución. Así lo asegura su director general, Daniel López, quien analiza para AUTOPOS estos dos años de evolución y pone sobre la mesa los valores de su compañía para seguir ganando cuota de mercado.
Han sido dos años de enormes cambios dentro de IADA, ¿cómo los has vivido?
La verdad es que han sido dos años muy interesantes en los que han pasado muchas cosas: hemos cambiado de propiedad y se ha jubilado una figura histórica como era nuestro director comercial, Javier Sargatal. Hemos tenido que reestructurarnos a nivel interno, sobre todo el departamento comercial, pero los resultados están siendo muy positivos.
¿Cómo es la relación con Jodima?
Nos está yendo muy bien. También es cierto que es un grupo que se dedica a hacer lo mismo que nosotros, no es un fondo de inversión que busca una rentabilidad a muy corto plazo, sino que es un grupo industrial que ya conoce las problemáticas, las necesidades… y así es muy fácil trabajar.
En IADA seguimos los mismos equipos y no tenemos una supervisión directa ni estrecha en ningún caso por parte de Jodima.
Además, no nos han puesto absolutamente ningún impedimento: nosotros en IADA seguimos los mismos equipos y no tenemos una supervisión directa ni estrecha en ningún caso por parte de Jodima más allá de los típicos informes que tienes que ir enviando a la central a medida que vas cerrando los meses.
Para nosotros trabajar con ellos es un respaldo importante porque tenemos detrás un grupo que nos apoya en necesidades puntuales, inversiones o planificaciones. Y eso siempre es una tranquilidad.

¿Cómo ha beneficiado esta compra a vuestra cartera de productos? ¿Estáis introduciendo en España productos tradicionales de Jodima?
El tipo de producto que fabricamos las dos empresas es complicado de transportar. Es un producto que pesa mucho, que ocupa mucho espacio y que tiene un valor relativamente bajo, por lo que el transporte hace muy complicado mantener una rentabilidad. En ese sentido las sinergias son menores, pero en cambio sí que hemos encontrado muchas sinergias sobre todo en tecnología y en desarrollo de producto.
Jodima ha tomado la decisión de que el laboratorio de IADA sea el laboratorio principal de todo el grupo.
En IADA hemos tenido históricamente un equipo técnico y una dirección técnica, así como un laboratorio muy completo y muy bien equipado, por lo que nosotros siempre hemos desarrollado nuestras propias formulaciones y nuestros propios productos. Y eso está funcionando muy bien dentro del grupo: Jodima ha tomado la decisión de que el laboratorio de IADA sea el laboratorio principal de todo el grupo, con lo cual, cualquier producto que se trabaja a nivel europeo, ya sea en Jodima o en IADA, se desarrolla íntegramente en nuestro departamento técnico y en nuestro laboratorio.
Lo habitual suele ser lo contrario, que la parte compradora imponga sus equipos y su forma de hacer…
En este caso, una parte importante del interés de la compra radica en nuestro departamento técnico y en nuestro laboratorio para poder dar servicio a todo el grupo a nivel europeo.
Transportar el producto no es rentable, pero ¿fabricarlo aquí en España para el mercado nacional?
El Grupo Jodima tiene algunos clientes también en el sur de Europa, no en España concretamente, más bien en el sur de Francia y en el norte de Italia, y por cuestiones logísticas, como decía antes, es más conveniente para el grupo que fabriquemos nosotros y sirvamos a esos clientes desde aquí. Y ese tipo de logística sí está funcionando bien, estamos encontrando muchas sinergias.
Entre la buena situación que estamos viviendo a nivel nacional y estas gamas de productos que estamos fabricando para otros clientes del grupo, ahora mismo estamos trabajando tres turnos de manera continua. Estamos muy contentos.
Por lo tanto, entre la buena situación que estamos viviendo a nivel nacional y estas gamas de productos que estamos fabricando para otros clientes del grupo, ahora mismo estamos trabajando tres turnos de manera continua. Estamos muy contentos.
También las marcas blancas contribuirán a ese volumen de trabajo…
Por supuesto. Aparte de nuestra marca, que supone aproximadamente el 70% de nuestra fabricación y de nuestra venta, nosotros trabajamos también con diferentes actores importantes dentro del panorama de la posventa aquí en España. Son empresas que realmente quieren cuidar su marca blanca y que por eso han buscado un fabricante de calidad, que tenga un buen trato con el producto, que la fabricación y los controles de calidad sean suficientemente altos como para poner su propia marca, etc. No todo el mundo cuida su propia marca de la misma manera y nosotros ahí somos especialistas.

¿Cómo habéis organizado la parcela comercial tras la jubilación de Javier Sargatal?
La dirección comercial la ha asumido Mireia Muntané, que ha sido durante muchísimos años la adjunta a Javier Sargatal y finalmente ha dado un paso adelante. Tuvimos que reestructurarnos un poco porque suplir una figura como la de Javier no es fácil, ya no solo por su papel dentro de la empresa, sino porque era una figura muy reconocida, apreciada y admirada en todo el sector. Al principio algunos clientes tenían un poco de incertidumbre, pero una cosa que Javier hizo muy bien fue crear un equipo que sabe perfectamente lo que tiene que hacer y que conoce muy bien a nuestros clientes y nuestro mercado. Y Mireia, que ha sido su mano derecha durante más de diez años, mantiene la forma de hacer y de trabajar que siempre nos ha caracterizado.
¿Ha habido cambios en la red de representantes?
No, seguimos apoyándonos en la misma red de representantes con la que llevamos trabajando desde hace muchísimos años, con lo cual conocen perfectamente tanto la casa como a nuestros clientes. Mireia, como directora comercial, gestiona todos los representantes externos y al equipo comercial interno.
Mireia, que ha sido la mano derecha de Javier Sargatal durante más de diez años, mantiene la forma de hacer y de trabajar que siempre nos ha caracterizado.
Hablemos de producto, ¿dónde podéis aportar más valor a la distribución?
Para nosotros el fuerte históricamente ha sido el refrigerante. También trabajamos muy bien el limparabrisas, la gama de lubricantes… Esos son los productos que tienen más peso específico dentro de nuestra gama y de nuestra fabricación, y luego, obviamente, por motivos históricos, las servodirecciones, los líquidos de freno y todo este tipo de productos por el que IADA ha sido conocida desde siempre.
¿Y en cuanto a novedades?
El año pasado introdujimos la gama e-MOBILITY, que son refrigerantes adaptados a vehículos eléctricos e híbridos y que están funcionando muy bien. Cuando la lanzamos, fuimos el primer fabricante que tenía una gama completa de este tipo de productos para la movilidad eléctrica y estamos muy satisfechos.

¿Hacia dónde queréis seguir creciendo?
Nosotros somos una empresa que únicamente trabajamos y comercializamos nuestro producto a través de la distribución, de la posventa clásica, y creemos que por aquí tenemos todavía mucho margen de crecimiento. Somos muy conocidos, llevamos muchos años trabajando, pero sí es cierto que tenemos todavía un margen de mejora y de crecimiento dentro de este mercado.
Luego, habrá que ver cómo evoluciona el sector porque también es cierto que vivimos momentos un poco convulsos, entre la gran concentración que parece que llega, pero nunca acaba de llegar, y los momentos geopolíticos que estamos viviendo. Las materias primas que utilizamos dependen mucho de esta estabilidad a nivel mundial, porque dependemos bastante del petróleo, de la disponibilidad de petróleo y de varios productos y derivados del mismo, con lo cual, vamos a ver cómo evoluciona el mercado, aunque de momento tenemos buenas sensaciones.
¿Estáis sufriendo tensiones por falta de materia prima o fluctuaciones de precios?
Somos muy conocidos, llevamos muchos años trabajando, pero sí es cierto que tenemos todavía un margen de mejora y de crecimiento dentro de este mercado.
Ahora mismo la verdad es que no: llevamos un año, año y medio, de una cierta estabilidad. Es cierto que los precios no están como antes de la pandemia, pero tampoco estamos sufriendo las fluctuaciones que hubo posteriormente, por lo que atravesamos una situación de estabilidad que yo creo que para el mercado es básico.
¿Por qué debería apostar por IADA la distribución que aún no trabaja con vosotros?
Sobre todo, porque podemos ser su socio de químicos de automoción a todos los niveles: tenemos una gama completa, podemos ofrecerle o cubrir la gran mayoría de las necesidades que pueda tener y sobre todo porque somos un socio fiable tanto en calidad de producto como en calidad de servicio. Nosotros hablamos siempre de tres pilares: la calidad del producto, la calidad del servicio y la calidad de la atención al cliente. Estamos siempre muy cerca del cliente, tenemos una relación muy directa y un equipo comercial con una gran experiencia y que lleva muchos años trabajando de la misma manera. Podemos ser el socio perfecto para cualquier distribuidor.



