Polaris no es lo mismo que Vemare. Es una de las primeras conclusiones que convendría sacar del evento de prensa celebrado en la sede central de una nueva entidad que nace con la vocación de colaborar con cualquier actor. Una propuesta arriesgada por innovadora, pero muy inteligente en el planteamiento porque supone abrirse a explorar vías que les permitan sumar fuerzas de muy diferentes maneras con distribuidores de todo los grupos, naturalezas y tamaños.
Y no se cierran a nada, con nadie, y por eso lo que han hecho es ordenarlo todo primero de puertas para dentro. Un proceso poco conocido pero que de alguna manera nacía en 2011 cuando Pedro Parra -padre- se hacía con la totalidad de las acciones de Vemare. Nacía el grupo Padoc -‘Pa’ de Parra y ‘Doc’ de Doctor, los apellidos de la familia-.
Padoc es desde entonces propietario de Vemare, pero no se quedó ahí: en 2016 compraría el 80% de EDI (Especialistas Diésel Iberia), en 2021 el 71% del segoviano Transcose y en 2023 el 45% de AD Paher (AD Regueira compró otro 45%). Todas estas empresas sumaron en 2023 una facturación de 158 millones de euros a través de 64 puntos de venta propios, 16 asociados, dando empleo a 692 empleados propios y 200 colaboradores externos.
“Polaris es un ‘subholding’ que nace para profesionalizar los servicios que damos a las empresas del grupo. Ya centraliza todos los departamentos comunes: finanzas, márketing, IT, etc.”. Un primer paso que sólo es el punto de partida, porque lo que pretenden ahora es ofrecer sus servicios a todas las empresas de distribución, sean o no miembros de AD Parts, abriéndose incluso a actores de otros mercados.

Los servicios, el punto de partida
Polaris no vende recambio… todavía. Y puede que nunca lo haga… o sí. No es un proyecto de venta mayorista sino un concepto que permite a esta nueva entidad abrirse para desarrollar colaboraciones ‘ad hoc’ con cualquier actor interesado en acercarse a su modelo, llegando hasta donde quieran llegar.
Y lo primero que hacen es poner a disposición de la distribución unos servicios integrales “al alcance de muy pocas empresas del sector”: “Es una vía más en la que sin tener que vender tu compañía puedes llevar su eficiencia al primer nivel empresarial que actualmente existe en España”, afirmaba Parra, lanzando un mensaje a otros empresarios de la distribución.
Su centro de distribución por ahora funciona únicamente como ‘hub’ logístico apoyando a todas las empresas del grupo Padoc -no por tanto vendiendo material a otros actores-, pero en el futuro no se cierran a nada, conscientes de que la barrera que en algunos casos puede significar el nombre de empresas como Vemare -por competir de forma directa con aquellos que son o pueden ser clientes- puede salvarse con Polaris: “Porque además son entidades completamente independientes hasta el punto de que al empezar a trabajar con Polaris se firmará un acuerdo de confidencialidad. Polaris tiene que ser, y será, completamente objetiva a la hora de ayudar a las empresas con las que trabaje, sean cuales sean o pertenezcan al grupo que pertenezcan”, destacaba Pablo Parra.
Polaris evolucionará a medida que lo haga su propio desarrollo en el mercado, variando su propuesta para adaptarse a las demandas de los clientes. Sin embargo, quisieron dejar bien claro que lo hará siempre conforme a sus cuatro valores: espíritu de servicio, innovación, comportamiento íntegro -“Actuamos con honestidad, ilusión y coherencia”- y confianza -“Cuidamos las relaciones basándolas en el respeto, confidencialidad y transparencia”-.








De visita por el centro logístico
El equipo directivo -muy joven, sólo dos de ellos superan los cincuenta años-, presente en el evento de prensa, fue el encargado de presentar el proyecto: Pablo Parra, consejero delegado; Emilio Martínez y David Gómez al frente de IT; Carlos Thierry como director financiero; Pedro Parra, director de Logística; Enrique González, Ventas; Cayetano López, Operaciones; Beatriz Lara, Cultura y Desarrollo -“Se encarga de acompañar a las personas a lo largo de toda su trayectoria en la empresa”-; Ricardo Crespo, Márketing; y Alejandro Botello, Catálogos.
Después de hacer un repaso por los departamentos profundizaron en un almacén que aún no tiene material pero que a partir de diciembre irá recibiendo producto para estar casi a pleno rendimiento a comienzos del año que viene.
Ubicado en Pinto (al sur de Madrid) el centro logístico de Polaris se sitúa sobre una parcela de 23.323 metros en los que han construido el máximo de los permitidos por el Ayuntamiento: 12.800 de los cuales 11.500 han sido destinados a un impresionante almacén -el resto, oficinas- con quince muelles de carga para furgonetas, cinco más para camiones, y una capacidad de 15.000 líneas de salidas y 6.000 de entradas cada día.
850 metros cuadrados del almacén han sido ocupados por una estructura que funciona bajo el sistema Autostore: un modelo robotizado que maximiza la capacidad en el área utilizada, logrando superar en un 80% la que tendría el mismo espacio de almacén si se equipara con transelevadores de cajas de CEN1 o ‘miniload’. El resto de metros disponibles -y aunque han reservado mucho para seguir creciendo- los dividen en diversas zonas pensadas para optimizar al máximo los procesos del centro.
Este centro logístico de Polaris es el primer paso en toda una cadena logística -cuentan con los centros de distribución que hacen a su vez de pulmones para los centros de reparto que llegan con producto al taller, sumando a todos ellos los llamados ‘Centros Internos’, que son stocks variables que en ocasiones tienen en el interior de los almacenes de sus clientes con el objetivo de darles un mayor servicio- pensada “para llegar con el material cuando el cliente lo necesita”.



