Javier Pujol, presidente de Sernauto, ha analizado la situación actual y los principales retos de futuro de la industria española de proveedores de automoción durante una entrevista concedida al Canal 24 Horas de TVE. Durante la conversación, abordó cuestiones como las tensiones geopolíticas, la competencia china, la fortaleza del tejido industrial español y los desafíos asociados a la electrificación y la transformación tecnológica del sector.
Respecto al contexto internacional, Pujol destacó la elevada exposición de la industria a las cadenas de suministro globales: “Nuestro sector depende de cadenas de suministro globales, por lo tanto todo lo que está ocurriendo en Oriente Medio nos afecta”, señaló. El presidente de Sernauto recordó que el mercado de los proveedores españoles tiene una marcada vocación exportadora, con presencia en 170 países, lo que convierte la incertidumbre geopolítica en un factor de riesgo para la actividad.
En este sentido, alertó sobre las consecuencias que están teniendo las tensiones en la región para la logística internacional. Según explicó, el incremento de los costes de las materias primas -de en torno al 20-25%- y del transporte se está viendo agravado por las dificultades en algunas rutas marítimas estratégicas: “El cierre del estrecho de Ormuz y la desviación de mercancías a través de África generan incrementos de costes adicionales de un 15%, además del aumento de los seguros asociados a estos flujos logísticos. El impacto es importantísimo”, afirmó.
La competencia china
Preguntado por el avance de la industria automovilística china, Pujol defendió una visión pragmática y abierta a la colaboración: “Soy optimista y creo que debe ser una oportunidad. Debemos convertir la competencia en partners”, aseguró. A su juicio, el desarrollo experimentado por China durante los últimos años merece reconocimiento, aunque reclamó que las relaciones industriales se desarrollen bajo criterios de reciprocidad.
“El sector chino tiene un mérito enorme por lo que ha hecho estos últimos años, pero también deberíamos exigir reciprocidad porque hoy la industria china está como está también por el enorme esfuerzo que hicieron multinacionales europeas de automoción, que entramos en el mercado chino a través de joint ventures, cediendo tecnología, conocimiento y creando riqueza en la propia China. Le debemos pedir lo mismo”, subrayó.
Una industria resiliente
Sobre la situación de la industria española de proveedores, el presidente de Sernauto destacó la capacidad de adaptación demostrada durante las sucesivas crisis que ha atravesado el sector: “Una de nuestras principales fortalezas es la resiliencia. Hemos aprendido mucho de las crisis anteriores y hemos sobrevivido bien”, indicó. Para Pujol, el interés de nuevos inversores internacionales por España es una prueba de la fortaleza del ecosistema industrial nacional: “Cuando nuevos partners globales como los chinos apuestan por España es porque han visto que hemos hecho los deberes”, añadió.
No obstante, insistió en que mantener la competitividad exigirá seguir reforzando las capacidades tecnológicas y humanas de las empresas: “Debemos seguir invirtiendo en I+D, tenemos un talento enorme y tenemos que preocuparnos también por las 325.000 personas que trabajan directamente en esta industria”, afirmó.
En relación con la transición hacia la electrificación y los cambios tecnológicos que afronta el sector, Pujol defendió una política industrial centrada en el talento, la formación y la transformación digital: “Una de las mayores contribuciones de Sernauto es que debemos seguir invirtiendo en talento y en formación. No podemos dejar a nadie atrás”, señaló.
Asimismo, advirtió de la creciente competencia de nuevos polos industriales como Marruecos y consideró que la respuesta debe pasar por acelerar la modernización de los procesos productivos: “La forma de competir con ellos y con otros es invertir en procesos productivos, digitalizando, automatizando, robotizando e implementando medidas de inteligencia artificial”, explicó. Finalmente, reclamó más apoyo financiero para las pequeñas y medianas empresas, al considerar que la financiación será clave para acometer las inversiones necesarias durante los próximos años.



