
Ahora solo tenemos una persona dedicada a ese cometido de pedir lo que necesitamos a los proveedores prácticamente todos los días, pero para llegar a esto, a tener una persona en lugar de tres, hemos tenido que hacer un gran trabajo e invertir una pasta en informatizarlo todo para simplificar la labor. Prácticamente compramos lo que vendemos, no tenemos sobrestock. Ahora, con el nuevo almacén de Chiloeches, por ejemplo, según lleguen los pedidos se les va a asignar a la sucursal donde tiene que ir cada producto, eliminando los pasos de tenerlo que colocar en la estantería y volverlo a sacar, suprimiendo miles de movimientos de material. Y ha vuelto a suponer varios meses de darle vueltas a cómo hacerlo y más inversión. Si no tuviéramos la informática tan avanzada dentro de la empresa necesitaríamos mucha más gente y tendríamos muchos más errores. La informática nos hace más eficientes”.



Lo que no sé es como se atreve a sacar la cabeza, con la envidia que hay en este país.
Aunque pensándolo mejor está muy bien hacerle ver a los demás que igual son ellos los que no están haciendo algo bien.