Luis Lazo es uno de los gerentes de Electro Recambios Indalo -los otros dos son Rubén Hellín y Juan Abraham Dionis-, el socio de mayor volumen de Holy-Auto, con una facturación superior a los siete millones de euros y presencia en toda la provincia de Almería (con seis tiendas), además de Granada (Guadix).
Cuando entraron en el grupo, en 2012, contaban con un volumen de negocio que rondaba los dos millones de euros: “Y Holy-Auto ha sido clave en nuestro crecimiento. Al principio, éramos muy ‘eléctricos’, por lo que buscábamos apoyo para acometer nuestra entrada en el recambio más mecánico. Holy-Auto marcó un antes y un después”.
Porque encontró una vez dentro más que lo que en inicio era su prioridad: “De Holy-Auto obtengo seguridad, disponibilidad, rentabilidad, servicios y mucho acompañamiento. Lo tengo todo, podría decirse”. También condiciones: “Nos permite competir de tú a tú con los más grandes. Podremos vender por ser más o menos guapos (se reía), pero no por condiciones”.
Han sido tentados por otros grupos, pero “salir ni se nos pasa por la cabeza”: “No hay un solo motivo para hacerlo”.
Y aunque hay distribuidores que ven en la posible pérdida de relación con los proveedores una razón para seguir en modelos de grupo más tradicionales -sin almacén central y con compra directa al fabricante-, es algo que no terminaba de entender Luis Lazo: “¿Para qué? No cambia nada. Ese miedo de perder el contacto con el proveedor nunca lo he entendido. Nosotros compramos a través del grupo cerca del 80% de nuestra cifra y aunque la relación comercial con el fabricante no la tenemos, ellos ya se preocupan por conocer nuestro negocio: saben perfectamente en qué cifras nos movemos, qué hacemos y si somos interesantes para ellos. Comprarles directamente o a través de un almacén no cambia nada”.



