Schaeffler ha anunciado el cierre de su planta de Steinhagen antes de finales de 2026, una medida que afectará a unas 200 personas empleadas en la producción de rodamientos y componentes industriales para sectores como la transmisión, la agricultura y la construcción. El grupo alemán integrará el portafolio de productos de Bearings & Industrial Solutions (B&IS) en su sede principal de Schweinfurt, donde se conservarán más de 100 empleos del personal actual, aunque en un nuevo emplazamiento. Otros veinte trabajadores del área de rodamientos de deslizamiento y del equipo de producto permanecerán en Steinhagen para tareas de gestión y coordinación.
Sascha Zaps, responsable de la división B&IS en Schaeffler, ha asegurado que “no se encontró una solución sostenible para el futuro del emplazamiento” y destacó que la integración en Schweinfurt permitirá mantener la producción en Alemania, con una estructura de costes más eficiente y mayor capacidad industrial. La compañía subraya que llevará a cabo la transición de manera “lo más socialmente responsable posible”, en estrecho diálogo con los representantes de los empleados, aunque eso no impedirá la destrucción de empleo.
Una reestructuración más amplia
El cierre de Steinhagen es solo un episodio dentro de un plan de reestructuración europeo más amplio, anunciado en noviembre de 2024, que implicará la pérdida de 4.700 puestos en Europa, de los cuales 2.800 corresponden a Alemania. Tras la fusión con Vitesco y el incremento de la plantilla hasta aproximadamente 120.000 empleados, Schaeffler busca ajustar su estructura a un entorno marcado por la debilidad de la demanda industrial y los cambios tecnológicos, incluyendo la reducción de componentes para motores de combustión interna y la creciente competencia internacional en rodamientos y soluciones industriales.
En la planta de Steinhagen se fabricaban principalmente juntas de articulación y rodamientos para aplicaciones industriales, incluyendo maquinaria de transmisión, vehículos agrícolas y equipos de construcción. La instalación contaba con cerca de 200 empleados y su producción se vio afectada por una caída prolongada del volumen, presiones de precios en el mercado y un entorno industrial cada vez más competitivo, especialmente frente a productores asiáticos.
En Schweinfurt, la integración del portafolio de Steinhagen se suma a una reorganización más amplia que ya había previsto la reducción de alrededor de 590 puestos, principalmente en áreas administrativas e indirectas. La planta, que emplea a unas 5.100 personas, absorberá alrededor de cien empleados de Steinhagen, aunque no impedirá que una cifra similar abandone la compañía.
Schaeffler justifica estas medidas en la necesidad de concentrar la producción en centros estratégicos, mejorar la eficiencia y mantener la fabricación en Alemania. Según la compañía, esta reorganización permitirá un uso más racional de los recursos, sin comprometer la continuidad de los productos. Lo cierto es que el anuncio llega apenas unos días después de que la firma alemana desvelara sus resultados del primer semestre, que hablan de una caída de la facturación del 2,6% respecto al año pasado, hasta los 11.800 millones de euros, con un desplome del beneficio del 83,6%.



