La posventa pasa por un buen momento, pero se encamina hacia un futuro con menos actores y con un mayor peso de los grupos. Así lo aseguraba Fernando López (GiPA) en la VIII Convención de Aser en San Sebastián, donde también hacía un llamamiento a la distribución para aligerar su estructura de costes: “¿Os estáis dando cuenta del dinero que perdéis con la logística? El servicio que se le da al taller es excesivo”.
Para López, la distribución española se define por dos aspectos que lastran las cuentas de resultados y, por extensión, la rentabilidad de los negocios. Por una parte, la compra en plaza para dar servicio al taller a toda costa: “Tenéis el 64% de las piezas para suministro inmediato. Y el otro tercio lo compráis en plaza, que no aporta la mejor rentabilidad. Le compráis incluso a vuestros competidores, y ellos os venden para que podáis dar servicio a vuestros clientes. Todos compráis a todos y vendéis a todos. Esto es una particularidad que no se entiende bien fuera de España”.
Y por otra, la inmediatez: “El 62% de los pedidos se suministran como mucho en una hora. Y el 26% en media hora, ¿os estáis dando cuenta del dinero que perdéis con la logística? Afortunadamente, la distribución empieza a prestar atención al dinero, como lo demuestra el hecho de que las entregas en media hora han pasado del 59% en 2012 al 26% en 2022 y que el tiempo medio de entrega ha pasado de una hora y cuarenta y tres minutos en 2014 a dos horas y veintiocho minutos en 2022. “Estamos racionalizando el envío, estamos en una buena dinámica, pero no es suficiente”.
Menos tiendas
Aunque la concentración en España está desarrollándose a un ritmo diferente al de otros países de Europa, lo cierto es que los negocios más pequeños llevan años pasando dificultades a medida que los actores más grandes ganan protagonismo y cuota de mercado. De hecho, en 2013 había en España 3.244 tiendas de recambios, según los datos de GiPA aportados por Fernando López, una cifra que se ha reducido hasta las 2.855 de 2022: 389 menos en diez años. Y el ritmo, lejos de ralentizarse, se incrementa: sólo de 2021 a 2022 se han perdido 73. “El mercado no da para tantas tiendas. Cuando hay actores más grandes los pequeños empiezan a tener problemas. Venimos en esa tendencia y la tasa de cierre va a seguir siendo superior a la de apertura”.
Respecto a la ‘concentración’ en grupos, hoy en día el 60% de las tiendas son agrupadas, aunque todavía quedan un 40% independientes (en 2016 eran el 43%): “Cada vez hay más tiendas en grupos, pero no es una revolución, sino una evolución”. Una tendencia que no debe entenderse únicamente por el incremento del número de socios en los grupos nacionales, sino también por la desaparición de actores en el ámbito independiente: “Esto también nos indica que las independientes lo tienen peor para sobrevivir”, añadía.
Unos independientes que mantienen unas estructuras mínimas de funcionamiento y que seguirán perdiendo competitividad respecto a los negocios agrupados tanto en el apartado de compras como en el de prestación de servicios. Y es que a pesar de concentrar el 40% de los puntos de venta, estas empresas apenas aglutinan el 22% del empleo. O lo que es lo mismo: la distribución agrupada, que representa el 60% del total, aporta el 78% del empleo en el sector. E irá a más: “Esto quiere decir que el volumen que pasa por los grupos es muy grande y eso va a ir subiendo”.



