La Comisión de Industria Constructora de Sernauto se ha reunido hoy en Madrid para analizar las previsiones del sector de automoción para 2025. Un año en el que la patronal espera una notable caída en la producción de vehículos en España, con la consecuente contracción en la industria proveedora. Según las previsiones aportadas por la consultora S&P Global Mobility, Europa y Norteamérica sufrirán retrocesos en la producción, mientras que China y los mercados emergentes seguirán creciendo.
Para España, las previsiones coinciden con las estimaciones a la baja realizada por otras asociaciones, como Anfac, que apuntan a una caída en la producción en las fábricas de nuestro país debido a la reducida exportación fuera de la Unión Europea y la baja demanda en los mercados de exportación, principalmente en Europa, sin mencionar las escasas ventas de vehículos eléctricos en España. A pesar de ello, la consultora espera una recuperación en los próximos años a medida que se estabilice la demanda en los principales mercados europeos. En contraste, Portugal y Marruecos muestran una mayor estabilidad en su producción, aunque con volúmenes todavía muy inferiores a los de España.
Más colaboración
Ante esta situación, Sernauto insiste en la necesidad de fortalecer la colaboración público-privada para impulsar la demanda y reactivar la producción. La asociación reclama una estrategia-país a largo plazo que fomente la adquisición de vehículos más eficientes y sostenibles, además de un marco fiscal estable y competitivo que atraiga inversiones de fabricantes.
José Jaime Cruzado, presidente de la Comisión de Industria Constructora de Sernauto, subrayaba durante la reunión la importancia de poner en marcha medidas coordinadas para incentivar la renovación del parque automovilístico, apoyar la inversión en innovación y garantizar un marco regulador estable: «La automoción es un pilar estratégico para la economía española, pero la incertidumbre económica y la transición a una movilidad sostenible están impactando tanto en la producción como en la demanda de vehículos, afectando a la competitividad de toda la cadena de suministro. Es imprescindible que las administraciones públicas pongan en marcha medidas eficaces y coordinadas para incentivar la renovación del parque automovilístico, apoyar la inversión en innovación y garantizar un marco regulador estable y competitivo. Solo así podremos mantener nuestra posición de liderazgo en el sector y nuestra capacidad exportadora».



