La Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) ha instado a la Unión Europea a implantar una norma de contenido local que refuerce la competitividad de la industria europea de componentes, en línea con las peticiones de Clepa, su homóloga europea. El objetivo, dicen, es garantizar que una parte significativa del valor añadido de estos vehículos se genere y permanezca en Europa.
Desde la asociación se defiende que los fabricantes extracomunitarios que produzcan en territorio europeo cuenten con el ecosistema de proveedores ya instalado, de forma que se preserve el empleo cualificado, se impulse la transferencia de conocimiento y se mantengan las capacidades industriales existentes. Sernauto apela, además, a la reciprocidad, recordando que este fue el modelo seguido por la industria europea cuando se implantó en otras regiones.
Proteger más de mil proveedores
En el caso de España, la patronal recuerda la importancia de conservar nuestra situación de privilegio a nivel mundial. No en vano, España es el segundo fabricante de turismos de Europa y noveno del mundo, cuenta con un tejido proveedor formado por más de mil empresas, quince centros tecnológicos y diez clústeres de automoción, además de la previsión de cuatro gigafactorías de baterías. En conjunto, la industria española de proveedores factura más de 41.200 millones de euros y genera más de 325.000 empleos directos e indirectos.
En este contexto, Sernauto considera que una política de contenido local situada entre el 70% y el 80% -en línea con el valor añadido que actualmente aporta Europa en sistemas y tecnologías del vehículo- contribuiría a retener actividades clave como el diseño, la I+D+i, la ingeniería y la producción, además de reforzar la resiliencia de la cadena de suministro y la autonomía estratégica en tecnologías críticas como baterías, electrónica, software o movilidad eléctrica.
La asociación subraya que esta normativa debe basarse en una definición rigurosa del valor añadido, que vaya más allá del mero ensamblaje final e incorpore de forma realista la contribución tecnológica e industrial de toda la cadena de suministro europea.
“Sin industria, no hay transición ni soberanía”
En palabras del presidente de Sernauto, Javier Pujol, “la automoción es la columna vertebral de la industria española. Reindustrializar Europa pasa por fortalecer su base de proveedores. Europa debe pasar de las declaraciones a las decisiones”. Pujol advierte además de que “no basta con hablar de competitividad; hay que dotarla de instrumentos y financiación. Sin industria, no hay transición ni soberanía”.
El presidente de la patronal concluye que la industria europea se encuentra en un momento decisivo: “O actuamos hoy, o la cadena de valor de la electromovilidad se desplazará definitivamente a otras regiones del mundo. No pedimos protección, pedimos condiciones comparables para competir”, subrayando que España parte de una posición favorable para seguir siendo un actor relevante en el escenario global.




Es que yo no entiendo de qué están hablando. ¿Se han llevado prácticamente toda la producción fuera de Europa y ahora hablan de valor añadido europeo? Las primeras que tendrían que aplicarse unos porcentajes de fabricación en Europa son las propias marcas europeas que no fabrican aquí.
Fuimos a China pensando que eran bobos, y ahora que no sólo saben, sino que son mejores que nosotros en muchas cosas, nos ponemos estupendos y proteccionistas.
Tienen todo el derecho del mundo a pedir lo que quieran a los políticos, pero quienes han puesto a las marcas en esta situación son ellas mismas. La vaca no da más leche.