Emilio Brustenga, histórico director general de IADA, recibió ayer un sentido homenaje por parte de Sernauto. Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de la asociación, entregó personalmente el reconocimiento mientras dirigía palabras de agradecimiento a Brustenga por su «muestra de compromiso con el desarrollo asociativo», al ser IADA una de las primeras empresas en integrarse a la Comisión de Recambios de la asociación de fabricantes de componentes.
De Brustenga, Tesier destacó además su «fuerte compromiso con el sector y especialmente con las ferias y certámenes como Motortec» del que IADA es uno de sus expositores históricos. Tampoco dejó atrás el carácter personal de este histórico de la posventa nacional: «Es una gran persona, de la que podemos sentir orgullo por haber contado con él en nuestro sector, pues nos trasladó las mejores prácticas en la forma de hacer negocios, siempre con una manera elegante y cordial para ayudar a los demás».
Los pares de Brustenga presentes en el auditorio se adhería a las palabras de Tesier con un sonado y largo aplauso que ponía de manifiesto el valor que el director general de IADA ha aportado al sector.
Casi setenta años de historia
Desde 1957, IADA fabrica productos químicos para el automóvil, de hecho se creó para tal fin, tras recibir un encargo por parte del fabricante Pegaso para crear un líquido de frenos. Emilio Brustenga se incorporaría a finales de los setenta, siendo a partir de ese momento cuando se empieza a potenciar la marca. Aunque hasta los años noventa un volumen importante de los pedidos seguía siendo de los fabricantes de vehículos -a los que suministraba tanto para el primer equipo como para el recambio-, IADA entró en el nuevo siglo con el propósito de consolidar su posición también en el mercado independiente.
Desde entonces, la compañía –actualmente bajo el control de la belga Jodima– es sinónimo de amplia gama de productos y alta calidad. Pero si IADA presume de algo, además de la calidad de sus productos y de su amplia gama, es de la atención prioritaria que le da a su cliente, al que cuidan por encima de todo. Y es en esa filosofía de productos de alta calidad y máxima atención al cliente donde se encuentra la razón de su éxito. Una filosofía en la que su director general, Emilio Brustenga, ha tenido mucho que ver.



