Los coches chinos han irrumpido con fuerza en el panorama europeo, poniendo en jaque a muchas marcas tradicionales en algunos segmentos de mercado. En el caso de España, en 2024 se vendieron casi 48.000 vehículos de aquel país, cerrando el ejercicio con una cuota de mercado del 4,7%. Y para este año las previsiones son más optimistas… como lo demuestran los datos de matriculaciones de enero: y es que con unas ventas cercanas a las 6.000 unidades, la cuota se acerca a la barrera del 8%, un dato muy a tener en cuenta, no sólo por parte de las propias marcas, sino también de los operadores de posventa.
En enero MG ha sido capaz de matricular 2.804 unidades en España, seguida de BYD (1.192) y Omoda (918) en este particular ránking. Pero si ponemos el foco en el ámbito específico de los vehículos eléctricos, la penetración de estas marcas está siendo muy similar a pesar de los aranceles impuestos por Bruselas. De hecho, BYD ha liderado en enero las ventas de eléctricos en España, con una cuota de mercado cercana al 16%.
Y el interés va a más… aunque con matices. Y es que aunque es cierto que la percepción de estas marcas está cambiando, sobre todo entre los más jóvenes, el factor precio sigue siendo determinante para los consumidores europeos, como destaca el ‘Estudio de impacto de las marcas automovilísticas chinas’ elaborado por la consultora Escalent. El informe, publicado esta misma semana, subraya que, incluso entre los compradores más reacios, un precio asequible puede convertir con relativa facilidad a un consumidor escéptico en un comprador.
Los españoles, de los más dispuestos
El estudio, basado en una encuesta realizada a más de 1.600 compradores de vehículos nuevos en Francia, Alemania, Italia, España y el Reino Unido a finales de 2024, concluye que el descuento medio necesario para captar el interés en las marcas chinas es del 27%. No obstante, un tercio de los encuestados consideraría la compra si la diferencia de precio oscila entre el 11 % y el 20 %, mientras que uno de cada diez se decantaría por un coche chino con una rebaja de apenas el 10%.
En términos generales, el 72% de los compradores de vehículos nuevos espera que los coches de marcas chinas sean más baratos que los de fabricantes tradicionales. Sin embargo, estos fabricantes asiáticos, especialmente en el segmento eléctrico, están dejando atrás su imagen de ‘copias baratas’ y empiezan a posicionarse como competidores capaces de rivalizar con los gigantes del sector.
Los consumidores jóvenes requieren menores incentivos financieros para considerar la compra de un coche chino, ya que son los que tienen una mejor percepción de estos modelos. Entre los menores de 35 años, un 19% solo necesitaría una reducción de precio de hasta el 10% para optar por un vehículo del gigante asiático. En cualquier caso, y aunque la percepción es mejor en este grupo, sigue siendo necesaria una reducción de la tarifa para generar interés.
En el sur de Europa, donde la percepción hacia las marcas chinas es más positiva, los compradores esperan descuentos aún mayores. Esto refleja la creciente demanda de opciones eléctricas asequibles en un contexto donde los precios elevados y la insuficiente infraestructura de carga siguen limitando la adopción de estos vehículos en la región. Y el caso de BYD que comentamos anteriormente es un buen ejemplo de ello…
«Las marcas chinas están acelerando su crecimiento»
«Hemos descubierto que, si bien la credibilidad de los productos chinos en general sigue estando por detrás de la de otros países, la diferencia es menor en el sector del automóvil. La gente está dispuesta a cambiar de opinión por un coche que tenga un precio y una calidad comparables. Hay un punto de inflexión claro en el que el sesgo se convierte en interés», señala Mark Carpenter, director general de la consultora.
Para Carpenter, «las marcas chinas están acelerando su crecimiento en Europa a un ritmo sin precedentes. A pesar de los aranceles del 17 % al 35 % en algunos mercados, están invirtiendo en patrocinios de alto perfil y campañas publicitarias, y su presencia en los concesionarios sigue en aumento. Esta combinación de construcción de marca y precios competitivos podría transformar rápidamente el mercado de vehículos eléctricos en Europa».
El estudio también desvela que uno de cada cinco propietarios de automóviles «probablemente» o «definitivamente» consideraría una marca china, lo que indica un nivel de interés significativo. Carpenter advirtió que la atracción de estos vehículos se extiende a propietarios de coches surcoreanos, alemanes, franceses, japoneses e italianos, lo que sugiere que la amenaza para los fabricantes tradicionales es más amplia de lo que se pensaba.



