Decía MAP en su blog en 2023 que AUTOPOS vivía instalada en el futuro. En aquel momento analizaba un artículo publicado en La Vanguardia para explicar cómo lo que los gurús decían entonces que debía ser nuestra profesión había guiado ya el camino de esta editorial desde sus inicios. Pues ahora, con la sostenibilidad apoderándose de mucha escena mediática -a veces francamente con mensajes burdamente vacíos-, el 8M volvía a hacerme reflexionar… La conclusión: que tenemos un medio del que presumir.
La intención no es comparar ni desmerecer el esfuerzo de quien ahora está también poniendo el foco en el papel de la mujer. Mi objetivo es más bien poner en valor lo que hemos venido haciendo en AUTOPOS, porque tenemos un medio del que sentirnos muy orgullos -nosotros, pero también el mercado-, innovador hasta el punto muchas veces de ir unos años por delante de la corriente más tarde convertida en general…
Porque en abril de 2019, cuando en la revista inauguramos la sección ‘Mujeres de Posventa’, nadie había aún puesto el foco donde AUTOPOS creyó que había que ponerlo. Y es que no sólo se trataba de una puesta en valor merecida, sobre todo era necesaria: así lo entendimos y así después se ha ido confirmando, llegando después otros muchos para sumarse a la tendencia. Lo celebramos, de veras.
Como decíamos en la presentación del primer ‘Mujeres de Posventa’: “Son menos en cantidad, pero iguales en calidad, como muchos han aportado su granito de arena al sector, como tantos tienen mucho que decir sobre sus empresas y sobre este mercado, y como a todos lo único que las diferencia es su genio (la condición o inclinación natural propia de cada persona para hacer las cosas a su manera)”.
Una sección siempre protagonizada por mujeres entrevistadas, pero también entrevistadoras -en la redacción de AUTOPOS llevan siendo mayoría muchos años, curiosamente-, por la que han pasado algunas de las más importantes figuras femeninas de nuestro mercado.
El de AUTOPOS no es un camino sencillo. Porque no sólo somos periodistas, sino que además ejercemos de ello, asumiendo un papel difícil en un sector muy comercial en el que no siempre se entiende lo que hacemos. Y sufrimos esa extraña circunstancia en la que, en ocasiones, los mismos que alaban nuestro trabajo y lo ponen en valor, se revuelven contra nosotros cuando esa idéntica labor de alguna manera les contraria.
Sin embargo, pocas cosas se comparan con saber que nuestro trabajo sirve para la misión que guía todo lo que hacemos: ‘Aportar valor al sector desde el compromiso’.
Bajo ese prisma nació ‘Mujeres de Posventa’, con ese mismo foco pusimos en marcha el pasado año Posventa Sostenible, y por ese motivo me siento tan orgulloso de todo lo que hacemos. Todo.
Nadie puede negar que si AUTOPOS no existiera -aparte de que habría que inventarlo- este mercado sería otro… Y, por qué no decirlo, un poquito peor.



