Sigaus, sistema de gestión de aceites industriales usados en España que cuenta con 245 empresas adheridas, gestionó un total de 135.600 toneladas de aceites industriales usados, regenerando 97.350 t, según sus informes oficiales correspondientes a 2019. Esta cantidad, dicen, supone haber regenerado un 73% del aceite usado regenerable, lo que significa 8 puntos porcentuales más que lo que se exige por ley.
Desde el sistema integrado de gestión afirman que el total de residuo bruto recogido (incluyendo impropios) se situó en cerca de 160.000 t, “acopiadas por un sistema vertebrado a través de 195 instalaciones gestoras que cumplieron el servicio universal de recogida en todo el territorio español, atendiendo a 70.180 establecimientos productores de este residuo peligroso en toda España en un total de 4.846 municipios distintos”.
En este sentido, y pese a la dilación de plazos administrativos provocada por la pandemia del coronavirus, Sigaus remitió a las CC.AA. y al Ministerio de la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECORD) a finales de marzo sus informes oficiales del ejercicio de 2019, aportando, dicen, su granito de arena al avance de la Economía Circular en España con la gestión neta de un total de 135.591 toneladas de lubricantes usados en todo el país.
Tal y como comunican desde la red de gestión, el año pasado pusieron en el mercado 298.460 t de aceites lubricantes, el 55% de ellos (163.027 t) destinado al sector de la automoción y un 44% (130.859 t) al sector industrial. Aseguran que el mercado se contrajo un 0,8% respecto a 2018. Por sectores, los lubricantes destinados a automoción disminuyeron un 1,6%, mientras que las ventas de los industriales fueron prácticamente iguales.
Asimismo, Sigaus ofrece más cifras: reunió un total de 159.850 t brutas en toda España. Además, registró, a través de su Sistema de Información Tecnológico (SIT), 180.982 operaciones distintas de recogida, soportadas por documentos oficiales, siendo la recogida más frecuente de sólo 200 kg (un bidón estándar).
Informes con más detalle

Por ejemplo, los informes dan cuenta de la recogida de aceites usados en el entorno inmediato de 255 espacios naturales protegidos, de la recogida de 2.129 t de aceites usados a menos de 250 m de recursos hídricos (tales como ríos o lagos, y siempre dentro del entorno rural) o en 1.843 localidades de menos de 1.000 habitantes, entre otros datos.
Asimismo, los documentos contienen información sobre las acciones de revisión y control realizadas para verificar los datos aportados por empresas adheridas y gestores, el estudio que determina la cuota de mercado de Sigaus y el Plan de Comunicación para el año 2020.
Cumpliendo los objetivos medioambientales
Por su parte, Sigaus afirma haber conseguido cumplir otro año más con los objetivos ecológicos que exige la ley. Por un lado, la recuperación del 95% del aceite usado generado (el aceite usado recuperado supera el 45% del puesto en el mercado, por lo que, dicen, debido a que el aceite reduce durante su uso entre un 55 y un 60% de su volumen, se confirmaría dicho objetivo). Por el otro, valorizar el 100% del residuo recogido y, por último, regenerar al menos el 65% del aceite usado recogido regenerable.
También aseguran que la gestión de Sigaus en 2019 fue “beneficiosa para la lucha contra el cambio climático”, debido a que el aprovechamiento del aceite usado destinado a la fabricación de nuevas bases lubricantes (mediante su regeneración) consiguió evitar, dicen, la emisión a la atmósfera de unas 65.000 toneladas de CO2, respecto a su fabricación a partir del refino del petróleo, y el ahorro de 29 millones de barriles de esta materia prima.
Además, respecto al ahorro de energía, esta producción de bases a partir de aceites usados requirió el uso de 1.237 GWh menos que su producción convencional mediante refino.
Asimismo, señalan que las 36.971 t de aceites usados valorizados energéticamente en 2019 supusieron un ahorro de energía de 34 GWh, un total de 20.260 t de CO2 no emitidas a la atmósfera y dejar de utilizar cuatro millones de barriles de petróleo.
Plan de Prevención
Por último, dentro del Tercer Plan Empresarial de Prevención de Sigaus 2018–2021, el sistema integrado de gestión ha querido resaltar que dentro de sus informes oficiales se incluye además información detallada sobre las actuaciones en materia de prevención, con el desarrollo de un total de 801 acciones efectivas, distribuidas en las siete líneas de actuación establecidas, dicen, con el objetivo de minimizar el impacto del aceite industrial en el medio ambiente.
Este plan empresarial de prevención -al que se encuentran suscritas 208 empresas- se trata de un instrumento liderado por Sigaus y a través del que sus empresas adheridas quisieron mostrar durante 2019 sus ganas de implantar y mantener una política de prevención activa en materia de aceites industriales, demostrando, dicen, “un compromiso ambiental que va más allá de las obligaciones legales” y que forma parte ya de su estrategia empresarial.
En este sentido, desde Sigaus señalan que ha sido gracias a la labor de esas 208 empresas en 2019, que 61.234 toneladas de aceite puesto en el mercado fueron formuladas de forma específica para alargar su durabilidad, 21.330 t de aceites base procedentes de la regeneración o del reciclado de aceites usados se utilizaron en la obtención de nuevos lubricantes, y se desarrollaron 53,5 t de aceite especial para técnicas de microlubricación, o 2.304 t de aceites biodegradables.



Lo que es incomprensible es que cualquier persona pueda comprar aceite en cualquier sitio y luego tire el aceite usado al medio ambiente y a los talleres nos obliguen a reciclarlo y encima pagar por ello,y lo peor es que perdemos carga de trabajo al no realizar las revisiones que estas personas hacen ellos mismas sin ningún rigor profesional medioambienfal.