Desde el 6 de julio, todos los coches nuevos matriculados por primera vez en la Unión Europea deberán contar con diez sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) de carácter obligatorio. Esta iniciativa comenzó en julio de 2022, con la entrada en vigor de la primera fase de obligatoriedad, que exigía equipar estos sistemas en todos los nuevos modelos de vehículos para su homologación en la UE.
En línea con este hito, Bosch y la Fundación Española de Seguridad Vial (Fesvial) organizaron una jornada de reflexión sobre la nueva Normativa Europea de Sistemas ADAS, reuniendo a representantes institucionales y a la prensa especializada. Durante el evento, se presentó un estudio sobre la percepción de los conductores acerca de los sistemas ADAS realizado por la plataforma Vidas, y se llevaron a cabo dos mesas redondas para debatir el impacto de la normativa a nivel institucional y sectorial.
Los conductores no creen en los ADAS
Según datos de Vidas, el uso conjunto de los sistemas ADAS obligatorios podría prevenir alrededor del 40% de los accidentes de tráfico, el 37% de las lesiones y el 29% de las muertes. Adicionalmente, la UE estima que estos sistemas podrían salvar más de 250.000 vidas hasta 2028 y evitar hasta 140.000 lesiones graves hasta 2038.
A pesar del papel crucial que pueden desempeñar en la prevención de accidentes, los sistemas ADAS siguen siendo unos grandes desconocidos entre los conductores. De hecho, en el 65% de las ventas de coches nuevos, los ADAS no se destacaron como un argumento importante de venta. Ignacio Lijarcio, director técnico de Fesvial, aprovechó este dato para instar a concesionarios y autoescuelas a “aprovechar el primer contacto con el cliente para explicar con mayor detenimiento el funcionamiento de los sistemas ADAS” y a “aumentar el contenido sobre los ADAS y su impacto positivo en la seguridad vial” en la formación de nuevos conductores.
Según Fesvial, más del 40% de los conductores no tiene claro el valor de seguridad que aportan los ADAS. Más de la mitad de los encuestados no cree que los ADAS puedan actuar mejor que ellos en una situación de riesgo, y un 30% no está convencido de que contribuyan a reducir los accidentes o su gravedad.
El estudio también destaca el desconocimiento de los conductores sobre el mantenimiento de los sistemas ADAS. Lijarcio señaló que “el 37% de los conductores desconoce que los sistemas ADAS deben recalibrarse para garantizar su funcionamiento”. Estos datos subrayan la necesidad de “formación, campañas y acciones específicas” a lo largo de la cadena de valor del automóvil para aumentar la aceptación y conocimiento de los ADAS.
¿Los ADAS a la ITV?
Guillermo Magaz, director gerente de la Asociación AECA-ITV, desmintió durante el evento la falsa noticia de que los sistemas ADAS se incluirían en la Inspección Técnica Vehicular (ITV). “Nosotros seguimos lo que nos diga la administración. Primero la normativa europea y luego su transposición a la legislación de cada país. Son sistemas muy complejos de diagnosticar, por lo que es clave tener acceso a través de los sistemas ODS a los códigos de diagnosis”, explicó.
Magaz consideró que, eventualmente, los sistemas ADAS deberán llegar a la ITV, pero destacó la importancia de la colaboración de los fabricantes en este proceso: “Una cosa es la información para reparar los vehículos, pero otra es la información requerida por la Administración para poder inspeccionarlos, y es algo en lo que hay que seguir avanzando”. Además, mencionó la necesidad de considerar “cómo se incorporan estos nuevos sistemas en el parque español, teniendo en cuenta su antigüedad”. La desinformación entre los conductores sobre qué son los sistemas de ayuda a la conducción y su alcance está generando una falsa sensación de seguridad, lo que podría aumentar la siniestralidad, advirtió Magaz.


