Como parte de la extinta Biguisur, a la hora de crear el grupo con otros socios afines Octavi Pallarés tenía bien claro qué sí y qué no debía hacerse y, cuando a la segunda dieron con la tecla -el fichaje de Fernando Riesco-, los (buenos) resultados acabaron llegando. Nos remontamos a hace 15 años para reconstruir el camino que les ha llevado hasta lo que son hoy.
¿Cómo surgió la idea de crear Dipart?
Cuando decidimos desligarnos del anterior grupo, queríamos hacer las cosas de forma diferente. Éramos apenas siete u ocho miembros, de un volumen similar y bien avenidos, y teníamos en común la necesidad de cambiar la forma de trabajar respecto a como lo habíamos estado haciendo hasta ese momento. Como grupo, queríamos parecernos a aquellos cuya filosofía nos parecía más acertada, adoptar de ellos los conceptos que creíamos más adecuados para nuestro modelo de negocio, y alejarnos lo máximo posible de los que pensábamos que nos podían perjudicar.
Y a la segunda fue la vencida…
Sí, durante dos o tres años tuvimos un gerente que no funcionó, hasta que fichamos a Fernando Riesco. A Fernando le dijimos lo que queríamos: ser más que un grupo.
¿Qué consideras que te aporta Dipart que no tendrías si no formaras parte del grupo?
Al ser miembro fundador de Dipart, me tira mucho la pertenencia al grupo y me resulta imposible hacer una valoración objetiva. Al fin y al cabo son 15 años ya de un proyecto que todo el mundo decía que fracasaría. Podría decirse que lo que me aporta es seriedad, unidad de los socios, una forma de trabajar con los proveedores que se basa en el cumplimiento de los compromisos. Ahora mismo estamos trabajando prácticamente como una única empresa, con una facturación centralizada. Tenemos una persona que dirige el barco y todo el mundo confía en su criterio en la toma de decisiones.
Comentas que sois empresas de tamaño similar y, sin embargo, Auto Recanvi Segre ha crecido mucho. ¿Qué porcentaje dirías que se debe a vuestra pertenencia a Dipart?
Pues, sinceramente, diría que un 90 por ciento. Creo que seguir la disciplina de grupo que instauró Fernando nos ha ayudado a conseguir este crecimiento. Tenemos a una persona que se encarga de negociar con los proveedores, que siempre mira por el grupo y por las empresas que lo formamos, que no deja de innovar, y nosotros lo único que tenemos que hacer es seguir sus instrucciones. No hay más. Cuando la gente va a lo suyo es muy difícil avanzar. Sin embargo, cuando nos unimos y confiamos en Fernando, en su capacidad para anticiparse a las tendencias del mercado, las empresas funcionan. Todos los socios estamos creciendo constantemente.
Es bien sabido que Auto Recanvi Segre compite en un mercado repleto de competidores muy grandes. ¿Qué os aporta Dipart para poder compartir espacio con ellos y mantener este crecimiento?
Es cierto que competimos contra gente muy grande y, pese a ello, nos estamos defendiendo muy dignamente. Como decía antes, el “secreto” consiste en cumplir con los objetivos comprometidos con los proveedores. Dipart es un grupo, y cuando los fabricantes ven que año tras año cumplimos, entonces es fácil mantener unas condiciones favorables. Luego tenemos el trabajo de Fernando y su equipo, su esfuerzo para innovar y su visión para ver lo que va a llegar antes que los demás. En Dipart hace años que hablamos de cómo la globalización llevaría a la concentración de grupos, y nosotros hace tiempo que nos estamos preparando para ello.



